La economía andaluza ha mostrado un notable crecimiento en 2025, con un aumento del 3,2% en su Producto Interior Bruto (PIB), superando el crecimiento nacional que se sitúa en un 2,8%. Este avance, aunque inferior al 3,6% registrado en 2024, marca un hito significativo al mantenerse por encima del 3%, a diferencia de la tendencia nacional. Este es el segundo año consecutivo en que Andalucía logra un crecimiento superior al promedio español desde que comenzó la recuperación post-pandemia. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la región experimentó un crecimiento del 3,7% en 2024, lo que representa una décima más que la estimación del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) y dos décimas por encima del PIB nacional.
Históricamente, entre 2021 y 2023, la economía andaluza había tenido un desempeño inferior al de la media española, en gran parte debido a los efectos adversos de la sequía, que impactó negativamente en el sector primario y en la industria local. Sin embargo, en 2024, la recuperación del sector agrícola, que vio un aumento del 16,8% en su PIB, fue crucial para la mejora económica. En 2025, la industria y la construcción asumieron el liderazgo en el crecimiento económico de la región.
El IECA ha publicado datos que reflejan la evolución de las distintas ramas de actividad económica, destacando que la industria, tras tres años de crecimiento débil, ha experimentado un notable aumento del 9,6% en 2025. Este crecimiento es especialmente significativo en la producción manufacturera, que creció un 5,6%. Por otro lado, el sector de la construcción también mostró un crecimiento robusto del 5,5%, aunque este fue menor en comparación con el 6,3% del año anterior. En cuanto a los servicios, aunque también avanzaron, lo hicieron a un ritmo más lento que en años anteriores, alcanzando un crecimiento del 2,8%, el primero por debajo del 3% desde 2021. Dentro de este sector, las actividades profesionales y artísticas destacaron con incrementos del 5,9% y 4,3%, respectivamente, mientras que las áreas de Información y Comunicaciones y la administración pública, sanidad y educación mostraron un desempeño más débil, con crecimientos de solo 0,1% y 1,1%.
La agricultura, por su parte, tuvo un crecimiento modesto del 1,4% tras el fuerte rebote del año anterior. En el cuarto trimestre de 2025, el IECA también reportó un crecimiento intertrimestral del 0,8%, igual que el promedio nacional, impulsado principalmente por la industria, que creció un 3,9%. Sin embargo, la agricultura sufrió un retroceso del 4,9%, y la construcción apenas creció un 0,1%. Los servicios, por su parte, mantuvieron el mismo crecimiento que la media nacional, con un aumento del 0,8%.
En términos interanuales, el crecimiento del PIB andaluz en el cuarto trimestre fue del 2,9%, una cifra que, aunque sólida, refleja una desaceleración progresiva en la economía. Este es el crecimiento más bajo desde el cuarto trimestre de 2023, lo que indica que el avance del 3,2% anual se debe en gran medida al incremento interanual del primer trimestre, que fue del 3,5%. Desde entonces, los incrementos han sido inferiores, lo que sugiere una tendencia a la baja en el crecimiento económico.
A pesar de esta desaceleración, Andalucía se posiciona como la segunda región con mayor crecimiento en España, tanto en términos anuales como trimestrales, solo superada por la Comunidad Valenciana. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha calculado que el avance en comparación con el tercer trimestre fue una décima superior al del IECA, alcanzando un 0,9%. Es importante señalar que los cálculos del IECA están sujetos a revisión y que muchos de los indicadores de referencia del último trimestre aún no están disponibles, con información completa solo para los dos primeros trimestres del año.
**El Impacto de la Industria y la Construcción en el Crecimiento**
El crecimiento de la industria andaluza en 2025 ha sido un factor determinante en el repunte económico de la región. Tras varios años de estancamiento, la industria ha logrado un crecimiento del 9,6%, lo que representa un cambio significativo en la dinámica económica. Este aumento se debe a varios factores, entre ellos la recuperación de la demanda interna y la mejora en la competitividad de las empresas locales. La producción manufacturera, que creció un 5,6%, también ha contribuido a este crecimiento, reflejando un aumento en la actividad económica y la generación de empleo en el sector.
La construcción, por su parte, ha mantenido un crecimiento sólido del 5,5%. Este sector ha sido impulsado por una mayor inversión en infraestructuras y proyectos de vivienda, lo que ha generado un efecto positivo en la economía local. Sin embargo, es importante destacar que el crecimiento en la construcción fue menor en comparación con el año anterior, lo que podría indicar una posible desaceleración en este sector en el futuro.
El avance de la industria y la construcción ha tenido un efecto multiplicador en la economía andaluza, generando empleo y estimulando el consumo. A medida que estas industrias continúan creciendo, se espera que contribuyan aún más al desarrollo económico de la región, creando un ciclo positivo que beneficie a otros sectores, incluidos los servicios.
**Desafíos y Perspectivas Futuras**
A pesar del crecimiento positivo, Andalucía enfrenta varios desafíos que podrían afectar su economía en el futuro. La desaceleración en el crecimiento de los servicios es una preocupación, ya que este sector ha sido tradicionalmente un pilar de la economía andaluza. La disminución en el crecimiento de actividades como la administración pública, sanidad y educación podría tener implicaciones a largo plazo en la calidad de vida de los ciudadanos y en la capacidad de la región para atraer inversiones.
Además, la agricultura, que ha mostrado un crecimiento modesto en 2025, sigue siendo vulnerable a factores externos como el clima y las condiciones del mercado. La dependencia de la agricultura en la economía andaluza hace que la región sea susceptible a fluctuaciones que podrían impactar negativamente en su PIB.
A medida que Andalucía avanza hacia 2026, será crucial que las autoridades y los actores económicos trabajen juntos para abordar estos desafíos y fomentar un crecimiento sostenible. La diversificación de la economía, la inversión en innovación y la mejora de la infraestructura serán factores clave para asegurar que la región continúe en la senda del crecimiento y el desarrollo económico.
