Ceuta lleva más de 15 años sin cuota de atún rojo, lo que obliga a su almadraba a liberar cientos de ejemplares cada temporada. Esto genera pérdidas diarias, destruye capturas accesorias y pone en riesgo 20 puestos de trabajo directos. El sindicato CCOO exige una cuota justa y estable, denunciando una discriminación territorial que afecta a la economía local y a la identidad marítima de la ciudad.
¿Por qué Ceuta sigue sin cuota de atún rojo tras 15 años?
La falta de cuota de atún rojo no responde a una sobrepesca local. Ceuta no tiene acceso a la cuota nacional porque su pesca no está integrada en el sistema de reparto del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. A diferencia de Andalucía o las Islas Baleares, la ciudad autónoma no cuenta con representación en los órganos de gestión del ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico), lo que la excluye de la asignación de derechos de pesca.
Este vacío institucional se mantiene pese a que la almadraba ceutí opera bajo estricto control: con autorización previa, seguimiento satelital y notificación obligatoria de capturas. Su actividad es 100 % legal y sostenible, pero carece de reconocimiento administrativo.
¿Qué pérdidas económicas genera la cuota cero?
Cada vez que un atún rojo entra en la red, los pescadores deben abrir las artes inmediatamente. Esto implica:
- Liberar entre 300 y 400 atunes rojos en diez días.
- Perder el 100 % de la captura accesoría: caballas, jureles, melvas y otras especies de alto valor comercial.
- Incurrir en costes operativos sin ingresos: combustible, mantenimiento, jornales.
- Reducir la viabilidad de la faena diaria a menos del 30 % de su potencial.
Según estimaciones del sector, la pérdida anual supera los 250.000 euros, sin contar el impacto en la cadena de valor: astilleros, hielo, transporte y comercialización.
¿Qué marco legal perpetúa esta situación?
La Ley 3/2001 de Pesca Marítima y el Reglamento (UE) 1380/2013 reconocen a las ciudades autónomas competencias en pesca. Sin embargo, la aplicación práctica depende de acuerdos bilaterales con el Ministerio. Ceuta no tiene convenio específico para la gestión de atún rojo, especie regulada por el ICCAT y asignada a Estados miembros, no a territorios autónomos.
Además, el Real Decreto 1151/2021, que regula las cuotas nacionales, no contempla mecanismos de redistribución interna para ciudades como Ceuta o Melilla. Esto convierte la ausencia de cuota en una omisión administrativa, no en una decisión técnica.
¿Cuál es el impacto económico y social real?
La almadraba no es solo una actividad pesquera. Es un activo cultural protegido, con más de 300 años de historia en Ceuta. Su paralización no solo afecta a los 20 pescadores directos, sino también a:
- 12 familias dependientes de la comercialización artesanal.
- 3 empresas de mantenimiento de redes y embarcaciones.
- El turismo cultural vinculado a la tradición almadrabera.
Datos Clave
- Ceuta tiene cuota cero de atún rojo desde 2008.
- Se liberan 300–400 atunes rojos cada 10 días en la almadraba.
- Se pierden más del 70 % de la captura total por cada liberación.
- El sector demanda una cuota mínima de 5 toneladas anuales, equivalente al 0,3 % de la cuota española.
- No existe ningún recurso administrativo específico para reclamar cuotas territoriales.
La situación no es técnica ni ecológica: es política y burocrática. Mientras otros territorios ajustan sus cuotas con base en datos científicos y pesqueros, Ceuta sigue excluida por una laguna de representación. La discriminación territorial no solo afecta a la economía local. Amenaza la continuidad de una práctica que forma parte del patrimonio inmaterial de la ciudad y de la seguridad alimentaria regional. Sin una cuota propia, la almadraba ceutí no puede competir ni sobrevivir.
