La reciente firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que incluye a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, ha generado un gran revuelo en el ámbito económico. Este acuerdo tiene el potencial de crear un mercado de 720 millones de consumidores, gracias a la eliminación gradual de aranceles para el 91% de las exportaciones de la UE hacia Mercosur y el 92% de las importaciones de Mercosur hacia la UE. Sin embargo, este evento económico de gran envergadura ha suscitado preocupaciones, especialmente en el sector agrario, que teme una posible invasión de productos, principalmente carne de vacuno, pero también cereales, arroz, huevos, cítricos y leguminosas. Ante estas inquietudes, Bruselas ha propuesto cláusulas de salvaguarda que permitirían activar mecanismos de defensa si un sector se ve afectado por una caída de precios o un incremento anómalo de las importaciones.
**La Balaza Comercial de Andalucía con Mercosur**
Andalucía presenta una balanza comercial deficitaria con Mercosur. En 2024, la comunidad autónoma exportó productos a esta región por un valor de 232 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 2.845 millones de euros, lo que resulta en un saldo negativo de 2.613 millones. Este déficit se debe en gran parte a las importaciones de carburantes y minerales, que representan la mayor parte de las compras. En el sector alimentario, la situación es similar: Andalucía vendió productos por valor de 83 millones de euros a Mercosur, mientras que las importaciones ascendieron a 577 millones de euros, de los cuales 290 millones corresponden a la compra de piensos, cruciales para la ganadería.
A pesar de este panorama, hay sectores que podrían beneficiarse del acuerdo. Uno de los más destacados es el aceite de oliva, que es el principal producto agroalimentario andaluz. Actualmente, los aranceles de Mercosur son del 10% y se eliminarán gradualmente en un plazo de quince años. En 2024, las ventas de aceite de oliva desde Andalucía alcanzaron casi 50 millones de euros, y se espera que el acuerdo impulse el crecimiento en un mercado tan importante como el brasileño. Sin embargo, existe el riesgo de que la eliminación inmediata de aranceles para el aceite de oliva de Mercosur incentive una mayor producción en estos países, donde las regulaciones son más laxas y la mano de obra más barata. En 2024, las importaciones de aceite de oliva desde Mercosur a Andalucía ascendieron a 27 millones de euros, lo que indica un crecimiento en la producción en esos países.
Otro sector que podría ver oportunidades es el del vino. Actualmente, las relaciones comerciales en este ámbito son prácticamente inexistentes, pero con la eliminación gradual de aranceles (27% para el vino embotellado en ocho años y 35% para las bebidas espirituosas en cuatro años), se espera un impulso significativo. Además, el reconocimiento de las denominaciones de origen por parte de Mercosur podría beneficiar a productos como el ‘jerez’. También se prevé que el jamón de Jabugo obtenga reconocimiento, lo que podría abrir nuevas puertas para el sector porcino, ya que Mercosur eliminará los aranceles en un periodo de entre ocho y quince años.
**Sectores en Riesgo y Desafíos para Andalucía**
A pesar de las oportunidades, hay sectores que se encuentran en una posición vulnerable ante este acuerdo. El sector ganadero, especialmente el vacuno y el de aves de corral, es uno de los más preocupantes. La UE ha establecido cupos estrictos para evitar un colapso en estos sectores, pero existe el temor de que los productos de mayor calidad que lleguen desde Mercosur afecten los precios en el mercado europeo. La preocupación también se extiende a los cítricos, donde Brasil, como potencia en la producción de zumos, podría inundar el mercado europeo, lo que podría llevar a una caída de precios.
El arroz es otro producto que se encuentra en la mira. Europa es deficitaria en su producción, y con un cupo de 60.000 toneladas de arroz con arancel reducido, se teme que esto afecte a los productores locales. En 2024, las importaciones de arroz desde Mercosur a Andalucía alcanzaron los 63 millones de euros. Además, la entrada de 190.000 toneladas de azúcar sin aranceles plantea serias preocupaciones para los fabricantes locales, quienes consideran que esto podría resultar en competencia desleal y poner en peligro el sector de la remolacha.
En el caso de la aceituna de mesa, Argentina se perfila como la gran ganadora, mientras que España podría verse perjudicada. Aunque el sector europeo continuará vendiendo en Mercosur con un arancel del 12,6%, las tasas para las importaciones desde Argentina se eliminarán en un plazo de siete años, lo que podría desestabilizar el mercado local.
En cuanto a las empresas no alimentarias, las ventas a Mercosur son actualmente limitadas y se centran en sectores como el refino de petróleo, fertilizantes y automoción. Sin embargo, algunas firmas vinculadas al sector minero, como Atlantic Copper, podrían beneficiarse de la reducción de costos en la importación de cobre concentrado.
La cercanía cultural entre España y los países de Mercosur puede ser un factor favorable para las empresas andaluzas, facilitando la adaptación y la penetración en estos mercados. Sin embargo, es crucial que se implementen estrategias adecuadas para mitigar los riesgos y maximizar las oportunidades que surgen de este acuerdo comercial.
El acuerdo entre la UE y Mercosur representa un cambio significativo en el panorama comercial, y su impacto en Andalucía será objeto de atención en los próximos años. Las oportunidades para ciertos sectores son prometedoras, pero los desafíos que enfrentan otros requieren una respuesta proactiva y estratégica por parte de los actores económicos de la región.