CaixaBank ha cerrado el año 2025 con un notable beneficio neto de 5.891 millones de euros, lo que representa un incremento del 1,8% en comparación con el año anterior. Este crecimiento ha sido impulsado por un aumento en la actividad comercial, un crecimiento en el crédito y una sólida posición financiera. Gonzalo Gortázar, consejero delegado de la entidad, destacó que 2025 ha sido un año excepcional para CaixaBank, superando los objetivos establecidos al inicio del ejercicio y permitiendo una revisión al alza de las metas del Plan Estratégico 2025-2027.
Con más de 664.000 millones de euros en activos, CaixaBank presta servicios a 20,7 millones de clientes en España y Portugal, a través de una extensa red que supera las 4.500 oficinas. Durante el año, la entidad registró 390.000 nuevos clientes en España, un crecimiento que atribuye al dinamismo de su red comercial y a su plataforma de distribución omnicanal.
### Crecimiento Sostenido en el Negocio y el Crédito
El volumen de negocio de CaixaBank alcanzó 1,1 billones de euros, lo que representa un aumento del 6,9% en comparación con el año anterior. La cartera de crédito sano creció un 7%, alcanzando los 376.182 millones de euros, impulsada por el dinamismo en los sectores empresarial, de vivienda y consumo. El crédito a empresas aumentó un 7,6%, la financiación para la adquisición de vivienda creció un 6,5% y el crédito al consumo se disparó un 12,4%, lo que se tradujo en 24.671 millones de euros adicionales en el año.
Los recursos de clientes también mostraron un crecimiento significativo, alcanzando los 731.936 millones de euros, un 6,8% más que en 2024. El ahorro a la vista creció un 6,3% y los pasivos por contratos de seguros aumentaron un 7,2%. Además, los activos bajo gestión crecieron un 10,9%, alcanzando los 202.860 millones de euros, impulsados por la evolución de los mercados y suscripciones netas que sumaron 15.948 millones de euros en fondos, seguros de ahorro y planes de pensiones.
La morosidad de CaixaBank descendió hasta el 2,1%, con una reducción de 1.611 millones de euros en el saldo de dudosos, y la cobertura se elevó hasta el 77%, ocho puntos más que en 2024. El coste del riesgo se situó en un 0,22%, lo que refleja una gestión prudente y efectiva de los riesgos crediticios.
En cuanto a la cuenta de resultados, el margen de intereses se redujo a 10.671 millones de euros, un 3,9% menos debido a la caída de tipos de interés. Sin embargo, la entidad destacó una evolución favorable en la segunda mitad del año. Los ingresos por servicios crecieron hasta 5.266 millones de euros, un 5,4% más, lo que permitió sostener un margen bruto de 16.270 millones de euros, un 2,5% superior al año anterior. El margen de explotación se situó en 9.855 millones de euros.
La solvencia de CaixaBank se mantuvo en niveles elevados, con una ratio Common Equity Tier 1 (CET1) cerrando en 12,6%. El Liquidity Coverage Ratio alcanzó el 202%, con activos líquidos totales por 171.830 millones de euros. A pesar del entorno de tipos de interés más bajos, la rentabilidad de CaixaBank se mantuvo sólida, cerrando el ejercicio con un ROTE del 17,5%, claramente por encima de sus objetivos internos. Esta rentabilidad se sustentó en la fuerte actividad comercial, la reducción del coste del riesgo y la mejora de la calidad del activo.
### Estrategias de Retribución y Sostenibilidad
El Consejo de Administración de CaixaBank ha propuesto a la Junta General el pago de un dividendo complementario de 33,21 céntimos de euro por acción, que se abonará en abril. Este importe se suma al dividendo a cuenta de 16,79 céntimos distribuido en noviembre, lo que eleva la remuneración total a 50 céntimos por acción, equivalente a 3.499 millones de euros. Esto representa el 59,4% del beneficio neto consolidado y un incremento del 15% en comparación con el año anterior.
La entidad ha decidido mantener para 2026 la misma política de retribución, que incluye un dividendo a cuenta de entre el 30% y el 40% del beneficio del primer semestre, así como un dividendo complementario en abril del ejercicio siguiente, dentro de un rango total del 50% al 60%. El umbral para distribuciones extraordinarias de capital se establece en un nivel de solvencia del 12,5%.
Además, CaixaBank continúa ejecutando un programa de recompra de acciones de 500 millones de euros, como parte de su Plan Estratégico 2025-2027. En el ámbito digital, el neobanco del grupo, imagin, cerró el ejercicio con cerca de 4 millones de clientes, un 10% más que en 2024, y alcanzó un volumen de negocio de 22.000 millones de euros, un 25% superior. La entidad destaca que alrededor de la mitad de los nuevos clientes en España provienen de esta plataforma digital.
En el ámbito social, CaixaBank ha remarcado su presencia en aproximadamente 3.700 municipios mediante sucursales, cajeros automáticos y ofimóviles. Desde diciembre de 2022, 82.550 clientes hipotecarios han recibido ayudas, y MicroBank, su banco social, concedió microcréditos que beneficiaron a 269.326 personas en 2025. En términos de sostenibilidad, la entidad movilizó 46.167 millones de euros en financiación sostenible durante el ejercicio.
Con los resultados de 2025, CaixaBank ha revisado al alza sus objetivos de rentabilidad, estableciendo una meta de superar el 18%, con expectativas de acercarse al 20%. Esta revisión se basa en el sólido inicio del Plan Estratégico 2025-2027 y en el comportamiento positivo del margen de intereses, que aunque fue negativo en el ejercicio, mostró un crecimiento en el cuarto trimestre. Además, el objetivo sobre el ratio de morosidad se ha ajustado para dejarlo por debajo del 1,75% frente al 2% anterior. Estos resultados positivos consolidan a CaixaBank como una de las entidades más eficientes y rentables del mercado español.
