Andalucía ha cerrado el año 2025 con un incremento notable en el número de afiliados a la Seguridad Social, alcanzando un total de 70.365 nuevos cotizantes en comparación con el año anterior. Este crecimiento se distribuye entre 36.414 mujeres y 33.948 hombres, lo que refleja una tendencia positiva en la creación de empleo en la región. Sin embargo, este aumento es inferior al registrado en 2024, donde se sumaron 93.770 afiliados, lo que indica una desaceleración en el ritmo de crecimiento del empleo. A pesar de esta desaceleración, el avance en la creación de empleo en 2025 es superior al de los años 2022 y 2023, con más de 31.000 nuevos cotizantes contabilizados solo en diciembre.
La creación de empleo en Andalucía ha sido sólida, posicionando a la comunidad como la cuarta en España en términos absolutos, superada únicamente por Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Sin embargo, en términos relativos, el incremento del 2,03% en el número de afiliados es inferior a la media nacional del 2,37%, lo que coloca a Andalucía en el puesto 12 del ranking autonómico. Este panorama sugiere que, aunque la creación de empleo es positiva, la región enfrenta desafíos que deben ser abordados para mantener un crecimiento sostenible.
### Desempeño por Sectores: Un Análisis Detallado
El desempeño del mercado laboral en Andalucía varía significativamente entre los diferentes sectores. La agricultura, en particular, ha sido un lastre para el crecimiento del empleo. A pesar de un repunte en diciembre, el sector agrícola ha perdido 16.453 ocupados en el conjunto del año. Si se excluye este sector, la creación de empleo en Andalucía superaría las 87.000 personas, lo que representaría un crecimiento porcentual de aproximadamente el 2,9%, superior a la media nacional.
Los sectores que han mostrado un crecimiento notable incluyen la sanidad y los servicios sociales, que han sumado 17.470 nuevos empleos, la construcción con 11.208, la hostelería con 8.266 y la industria manufacturera con 7.477. Por el contrario, se han registrado descensos en la administración pública, la Seguridad Social y Defensa, que han perdido 1.418 puestos, así como en las tareas relacionadas con el hogar, que han visto una disminución de 415 trabajadoras. A pesar de estos desafíos, el número de autónomos en Andalucía ha alcanzado un máximo histórico de 592.735, consolidando a la comunidad como líder en trabajadores por cuenta propia. Este aumento de 8.961 autónomos en comparación con diciembre de 2024 refleja una ligera desaceleración en la tasa anual, pero es un indicador positivo del dinamismo del emprendimiento en la región.
La cifra total de afiliados en Andalucía al finalizar el año se sitúa en 3.540.811, el segundo mejor dato de la serie estadística, solo superado por el de mayo de este mismo año. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta cifra representa la media del mes, y el número de cotizantes se reduce a 3.522.055 al final de diciembre, lo que indica una caída de 8.706 en comparación con el 30 de noviembre. Este descenso se debe en gran medida a la alta cantidad de contratos temporales que se dan de baja en esta época del año, lo que anticipa un inicio de año complicado en términos de empleo.
### La Evolución del Desempleo en Andalucía
En cuanto al desempleo, Andalucía ha registrado una disminución significativa de 51.782 desempleados en comparación con el año anterior, lo que representa una caída del 8,16%. Este descenso ha sido liderado por un buen desempeño en diciembre, donde se reportó una reducción de 12.271 desempleados. A pesar de que la cifra de desempleados ha disminuido, es importante señalar que la comunidad ha visto un cambio en la dinámica del mercado laboral, donde una parte de los desempleados que dejan de estarlo pasan a la inactividad y no se reincorporan al mercado laboral.
La región ha consolidado su posición con menos de 600.000 desempleados, alcanzando una cifra de 583.057, la más baja desde junio de 2008. En 2025, de cada cinco personas que abandonaron las listas del paro, tres eran mujeres, lo que refleja un cambio en la composición del desempleo en la región. Sin embargo, el sector servicios ha sido el único grupo de actividades donde el desempleo se ha reducido por debajo de la media en el conjunto del año.
El mes de diciembre ha sido particularmente interesante en términos de empleo, ya que el sector agrario ha sido el principal motor de creación de empleo, generando 32.043 nuevos puestos gracias a la campaña de la aceituna. Este crecimiento en el sector agrícola ha superado la creación de empleo en todos los demás sectores combinados durante el mes. Sin embargo, si se excluye la actividad primaria, Andalucía ha perdido 805 afiliados, lo que podría ser un indicador de alerta sobre la sostenibilidad del crecimiento del empleo en la región.
La hostelería, un sector clave para la economía andaluza, ha experimentado una caída de 6.511 afiliados en diciembre, afectando especialmente a las zonas más turísticas. Por otro lado, el comercio ha tenido un buen desempeño, sumando 6.784 nuevos empleos, al igual que la sanidad y los servicios sociales, que han añadido 5.258 puestos. Esta dinámica sugiere que, aunque hay sectores que están luchando, otros están mostrando un crecimiento robusto, lo que podría equilibrar el panorama laboral en la región.
La contratación indefinida ha visto una ligera disminución en 2024, con 1.311.965 contratos firmados, representando el 40% del total, pero con una reducción de aproximadamente 38.000 en comparación con el año anterior. En contraste, los contratos temporales han aumentado, pasando de 1.863.050 a 1.914.555, lo que indica un cambio en la naturaleza de la contratación en la región. Este aumento en la temporalidad puede ser un factor a considerar para futuras políticas laborales, ya que podría afectar la estabilidad del empleo en el largo plazo.
En resumen, el mercado laboral en Andalucía ha mostrado un crecimiento en la creación de empleo y una significativa reducción del desempleo en 2025. Sin embargo, la desaceleración en el ritmo de crecimiento, la dependencia del sector agrícola y el aumento de la temporalidad son desafíos que la región deberá enfrentar para asegurar un futuro laboral sostenible y próspero.
