La industria azucarera en España enfrenta desafíos significativos, pero AB Azucarera, bajo la dirección de su CEO Juan Luis Rivero, está tomando medidas decisivas para asegurar su viabilidad y competitividad. Tras un año marcado por reestructuraciones y pérdidas, la empresa se encuentra en un proceso de transformación que busca no solo recuperar la rentabilidad, sino también adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado. En este contexto, la fábrica de Jerez de la Frontera se ha convertido en un punto focal de debate sobre el futuro de la producción de remolacha y azúcar en el país.
**Estrategias de Reestructuración y Rentabilidad**
AB Azucarera ha enfrentado un año difícil, con pérdidas que alcanzan los 28 millones de euros en el ejercicio 2024, lo que llevó a la empresa a implementar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a 216 trabajadores. Sin embargo, Rivero ha afirmado que estas medidas han sido necesarias para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de la compañía. “Todas las medidas fueron ejecutadas antes del 31 de agosto, cierre del ejercicio (2025) y ahora estamos recogiendo los frutos, la campaña va muy bien”, declaró el CEO.
La reestructuración ha permitido a AB Azucarera concentrar su producción en la fábrica de Toro, en Zamora, donde se está molturando la remolacha, mientras que las fábricas de Miranda de Ebro y Jerez se dedican al refinado de azúcar. Esta estrategia busca reducir costos y maximizar la eficiencia operativa. Rivero ha destacado que la decisión de concentrar la producción en Toro es clave para garantizar que la fábrica sea competitiva en el mercado actual.
**El Futuro de la Fábrica de Jerez**
La fábrica de Jerez ha sido objeto de atención debido a la falta de siembra de remolacha en la campaña actual. Rivero ha explicado que los agricultores no han sembrado debido a la situación del mercado y los precios, lo que ha llevado a la decisión de no realizar la molturación de remolacha en esta temporada. Sin embargo, el CEO ha dejado claro que la decisión sobre la producción de remolacha en Jerez se tomará cada otoño, dependiendo de factores como los ensayos de semillas y el precio del azúcar. “Esperamos a ver los ensayos que estamos haciendo de semillas y cuál es el precio del azúcar para tomar la decisión para la campaña del año siguiente”, afirmó.
A pesar de los desafíos, AB Azucarera tiene buenas expectativas para la campaña 2025-2026, con una previsión de cosecha de 792.910 toneladas de remolacha y una obtención de azúcar de 120.000 toneladas. Rivero ha expresado su confianza en que el cultivo de remolacha tiene un futuro prometedor, a pesar de que el año pasado fue considerado “agronómicamente desastroso”. La empresa también planea invertir 50 millones de euros en mejoras en sus fábricas, lo que refleja su compromiso con el crecimiento y la competitividad en el sector azucarero.
La situación de AB Azucarera es un reflejo de los desafíos más amplios que enfrenta la industria azucarera en España, donde la competencia y las fluctuaciones de precios son constantes. Sin embargo, la empresa ha demostrado su capacidad para adaptarse y buscar soluciones innovadoras para garantizar su futuro. La inversión continua y la reestructuración son pasos cruciales para asegurar que AB Azucarera no solo sobreviva, sino que prospere en un entorno económico desafiante.
