La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha sido desplegada en la sierra de Collserola, en Barcelona, para hacer frente a un brote de peste porcina que ha afectado a varios jabalíes en la zona. Este despliegue es parte de un esfuerzo coordinado para controlar la expansión de la enfermedad, que ya ha infectado a nueve jabalíes y representa una amenaza significativa para la industria porcina española, que genera alrededor de 8.800 millones de euros anuales en exportaciones. La situación es crítica, ya que China ha bloqueado las importaciones de carne porcina provenientes de la provincia de Barcelona, lo que podría tener repercusiones económicas severas.
Los efectivos de la UME, que incluyen a especialistas en control cinegético, están trabajando en estrecha colaboración con los Agentes Rurales para localizar y capturar a los jabalíes infectados. Utilizando drones y técnicas de rastreo, los equipos están realizando batidas en un radio de seis kilómetros alrededor del foco inicial de la enfermedad. Una vez que se localizan los animales, se les toman muestras de sangre para confirmar la presencia del virus, y se procede a su captura o sacrificio, dependiendo de la situación.
### Estrategias de Control y Prevención
La estrategia de la UME incluye la toma de muestras de sangre de los jabalíes, que son enviadas a laboratorios para su análisis. Este proceso es crucial para determinar la extensión del brote y tomar decisiones informadas sobre las medidas a seguir. El teniente coronel Joaquín Nuñez, al mando de las operaciones, ha explicado que su equipo está enfocado en la búsqueda de cadáveres de jabalíes durante el día y en la identificación de animales en movimiento por la noche, utilizando tecnología avanzada como drones con visión térmica.
La manipulación de los restos de los jabalíes es un aspecto crítico en la prevención de la propagación del virus. Los animales muertos son trasladados en bolsas mortuorias para evitar que los parásitos, como las garrapatas, se diseminen. La UME también se encarga de la desinfección de las áreas afectadas, utilizando estaciones móviles para asegurar que tanto el terreno como los vehículos y el personal estén debidamente desinfectados. Los efectivos están equipados con equipos de protección personal (EPIs) para minimizar el riesgo de contagio.
Además de la UME, otros cuerpos de seguridad, como el Seprona de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, están colaborando en el control del acceso a la zona afectada. Se ha establecido un segundo radio de exclusión que abarca 20 kilómetros y afecta a 64 municipios, con el objetivo de limitar las actividades que puedan interferir en las labores de control del brote. Desde el 28 de noviembre, cuando se detectaron los primeros casos, se ha prohibido el acceso al parque de Collserola, lo que incluye la caza y otras actividades recreativas.
### Colaboración Internacional y Perspectivas Futuras
La situación ha atraído la atención de expertos de la Unión Europea, quienes han llegado a Barcelona para asesorar a las autoridades locales en la gestión del brote. Este grupo de trabajo tiene como objetivo aportar mejoras basadas en experiencias previas en otros países europeos, como Bélgica y Alemania, donde se han enfrentado a crisis similares. La colaboración internacional es fundamental para asegurar que no se propague ningún patógeno fuera del perímetro afectado, y hasta el momento, no se ha detectado la enfermedad en explotaciones ganaderas, lo que es un alivio para el sector.
El delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, ha enfatizado la importancia de mantener el foco de la enfermedad limitado a los jabalíes de Collserola. La UME, que ha demostrado su capacidad de respuesta en situaciones de emergencia, permanecerá en la zona hasta que se considere que la situación está bajo control. La experiencia adquirida en operaciones anteriores, como la desinfección durante la pandemia de COVID-19, ha sido invaluable en la gestión de esta crisis.
La peste porcina africana no se transmite a los humanos, pero su impacto en la industria porcina puede ser devastador. La rápida respuesta de las autoridades y la colaboración entre diferentes organismos son esenciales para contener el brote y evitar una crisis mayor. La UME, con su experiencia y recursos, está desempeñando un papel crucial en esta lucha, y su presencia en la zona es un testimonio del compromiso del gobierno español para proteger tanto la salud pública como la economía del país.
