La aplicación de la jornada laboral de 35 horas en el Instituto de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha generado una fuerte reacción sindical. CCOO la califica de “engaño sin refuerzo de plantilla y con recortes de derechos”. No se trata de una mejora real, sino de una reestructuración que intensifica la presión sobre los trabajadores. La calidad asistencial, la estabilidad laboral y el cumplimiento normativo están en juego.
¿Cómo afecta la jornada de 35 horas sin aumento de plantilla?
La reducción horaria se aplica sin incremento real de personal. Eso significa que los mismos profesionales deben cubrir la misma carga asistencial en menos horas. El resultado es una mayor intensidad de trabajo y menor margen para la atención integral.
El efecto dominó en la atención sanitaria
- Aumenta el riesgo de errores médicos por fatiga acumulada.
- Se reduce el tiempo disponible para formación continua y actualización clínica.
- Se deteriora la relación médico-paciente por la presión temporal.
¿Por qué los permisos y vacaciones son un punto crítico?
CCOO denuncia un ataque frontal a los derechos adquiridos. Se eliminan permisos consolidados, como los de los días 24 y 31 de diciembre. También se endurecen las condiciones para disfrutar vacaciones.
Impacto diferenciado por categoría profesional
- El personal médico con guardias acumula 80 horas más al año de jornada complementaria.
- Los servicios con turnos nocturnos (061 y SUAP) reciben tratamientos distintos para el cómputo de noches.
- Esto genera agravios comparativos entre equipos que realizan funciones similares.
¿Qué dice la normativa sobre el cómputo de noches?
El recorte en el coeficiente de cómputo de noches se aplica de forma desigual. No hay criterio técnico unificado. La decisión se toma unilateralmente, sin negociación previa ni evaluación de impacto en salud laboral.
La brecha entre ley y práctica
- La Ley de Prevención de Riesgos Laborales exige adaptar la jornada a la realidad operativa.
- El Estatuto de los Trabajadores prohíbe reducir derechos consolidados sin contraprestación.
- La normativa autonómica de Ceuta exige transparencia en la gestión de recursos humanos.
¿Cuál es el contexto económico y legal real?
La medida se enmarca en una política de contención presupuestaria. Pero no se compensa con inversión en contratación ni en infraestructura. El déficit de personal en Ceuta supera el 18 %, según datos del SNS. A la vez, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha anulado en 2023 dos resoluciones similares por vulnerar el principio de igualdad y la buena fe contractual.
Datos Clave
- La jornada de 35 horas se aplica sin aumento de plantilla.
- Se eliminan permisos compensatorios de los días 24 y 31 de diciembre.
- Médicos con guardias suman 80 horas anuales adicionales de complemento.
- El cómputo de noches varía entre servicios, generando desigualdad funcional.
- El déficit de personal en Ceuta supera el 18 %.
- Dos resoluciones similares fueron anuladas en 2023 por el TSJA.
¿Qué implica la falta de negociación real?
La imposición sin diálogo viola el artículo 37.2 del Estatuto de los Trabajadores. También contraviene la Directiva Europea 2003/88/CE sobre jornada máxima. En la práctica, esto erosiona la confianza institucional, reduce la retención de talento y agrava la fuga de profesionales hacia otras comunidades autónomas o el sector privado.
El costo oculto para el sistema
- Mayor rotación incrementa los costos de formación y sustitución.
- La sobrecarga laboral eleva la incidencia de bajas por estrés y burnout.
- La falta de previsibilidad en turnos afecta la planificación asistencial y la seguridad del paciente.
La jornada de 35 horas no es un problema de horas, sino de equidad, sostenibilidad y respeto al marco legal. Sin refuerzo de plantilla, sin negociación y sin corrección de desigualdades, se convierte en un factor de riesgo sistémico.
