La jornada de 35 horas semanales para el personal de Ingesa sigue sin aplicarse en Ceuta y Melilla, pese al acuerdo nacional del 27 de marzo. CSIF exige una mesa sectorial urgente, denuncia el retraso como “inaceptable” y advierte que los profesionales ya soportan una presión asistencial alta. Sin ajustes presupuestarios y de plantilla, la reducción horaria amenaza la calidad asistencial.
¿Por qué la jornada de 35 horas aún no se aplica en Ingesa?
El acuerdo de la Mesa General de la AGE fijó 1.533 horas anuales como equivalente a 35 horas semanales. Pero Ingesa —único organismo sanitario bajo gestión directa del Ministerio de Sanidad— no ha trasladado el pacto a sus plantillas de Ceuta y Melilla.
CSIF subraya que la adaptación no es automática: exige negociación específica, dada la complejidad de los turnos y el déficit estructural de personal. Sin esta fase, la reducción se convierte en una carga operativa, no en una mejora laboral.
El reto de los turnos rotatorios y nocturnos
La organización sindical propone tres umbrales horarios diferenciados para 2026:
- 1.533 horas para el turno diurno,
- 1.422 horas para el rotatorio,
- 1.353 horas para el nocturno.
Estas cifras no son arbitrarias: responden a la necesidad de compensar la fatiga acumulada y garantizar la seguridad del paciente. Un turno nocturno de 35 horas efectivas requiere más descanso entre turnos, lo que reduce las horas anuales disponibles.
¿Qué impacto económico tiene la reducción de jornada en Ingesa?
Aplicar las 35 horas sin contratación adicional implica un riesgo asistencial real. Cada hora no cubierta se traduce en sobrecarga, listas de espera más largas y mayor rotación de personal.
CSIF exige un incremento presupuestario para financiar nuevas plazas. Sin él, la reducción se financia con el esfuerzo no remunerado del personal existente —una práctica que viola el Estatuto de los Trabajadores y la Ley General de Salud Pública.
El déficit de plantilla en Ceuta y Melilla supera el 18 % en áreas clave como Atención Primaria y Urgencias. Un plan de choque en contratación no es una reivindicación: es una condición previa para la sostenibilidad del sistema.
El costo oculto de la inacción
Retrasar la implantación no ahorra dinero: genera costos indirectos. Aumentan las bajas por estrés, las reclamaciones laborales y los errores médicos vinculados al agotamiento. Estudios de la OCDE vinculan jornadas superiores a 35 horas con un 23 % más de riesgo de errores clínicos.
¿Qué marco legal regula la jornada en Ingesa?
Ingesa opera bajo el régimen especial del Estatuto de los Trabajadores, pero con particularidades derivadas de su naturaleza administrativa. El Real Decreto 5/2000, que creó el Instituto, le otorga autonomía operativa, pero no exención de los acuerdos sectoriales de la AGE.
Además, el Convenio Colectivo del Personal Estatutario de los Servicios de Salud (2023–2026) reconoce la jornada de 35 horas como objetivo prioritario. Su incumplimiento en Ingesa contradice tanto el convenio como el principio de igualdad de trato entre personal estatutario de distintas comunidades.
La jurisprudencia como respaldo
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha sentado jurisprudencia en 2024: los acuerdos de la Mesa General de la AGE vinculan a todos los organismos dependientes del Ministerio, incluidos los de régimen especial como Ingesa. Ignorarlos abre la puerta a recursos colectivos.
¿Qué exige CSIF para garantizar la implementación efectiva?
CSIF no solo reclama fechas: exige mecanismos de control, transparencia y responsabilidad. Su propuesta incluye plazos concretos, indicadores de cumplimiento y auditorías trimestrales de cobertura de turnos.
Datos Clave
- El acuerdo de la Mesa General de la AGE data del 27 de marzo de 2024.
- Ingesa es el único organismo sanitario bajo gestión directa del Ministerio de Sanidad.
- La presión asistencial en Ceuta y Melilla es 32 % superior a la media nacional.
- El déficit de plantilla supera el 18 % en servicios críticos.
- CSIF exige 1.533 horas anuales para diurno, 1.422 para rotatorio, 1.353 para nocturno en 2026.
- Sin contratación adicional, la reducción horaria merma la atención al paciente.
¿Por qué Ceuta y Melilla deben ser la punta de lanza?
CSIF insiste en que, por su condición de ciudades autónomas con gestión sanitaria centralizada, Ceuta y Melilla ofrecen el entorno ideal para pilotar la modernización laboral. Su éxito serviría de modelo para otras regiones con estructuras fragmentadas.
Pero ese liderazgo requiere voluntad política, inversión real y respeto al diálogo social. No se trata de cumplir un calendario: se trata de garantizar que la jornada de 35 horas no sea una etiqueta, sino una herramienta de calidad asistencial y dignidad profesional.
