En un giro inesperado de los acontecimientos, varias exclarisas del monasterio de Belorado han encontrado un nuevo hogar en la provincia de Toledo, específicamente en la comarca de Torrijos. Este cambio se produce en un contexto de desahucio judicial que las ha llevado a abandonar su antiguo monasterio, donde han vivido durante años. Las exmonjas, que han estado en el centro de un cisma religioso, ahora se enfrentan a la necesidad de reconstruir sus vidas mientras continúan con su actividad de cría y venta de perros.
La mudanza a Toledo ha sido un proceso complicado. Las exreligiosas han solicitado donaciones a través de internet para poder comenzar de nuevo, y han estado ofreciendo cachorros de diversas razas en portales de venta especializados. Este movimiento se da en un momento crítico, ya que el plazo judicial para abandonar el monasterio de Belorado estaba a punto de expirar. A pesar de sus intentos de retrasar el desalojo, el juzgado no les concedió la prórroga que solicitaron, lo que las obligó a tomar decisiones rápidas sobre su futuro.
### La vida en la nueva ubicación
La nueva residencia de las exclarisas en La Puebla de Montalbán ha sido facilitada por la conexión familiar de una de ellas, Isabel Jiménez Moratilla, conocida anteriormente como sor Israel. Su madre, que trabajaba en la Conferencia Episcopal, ha sido un apoyo fundamental en este proceso de transición. Las exmonjas han comenzado a establecerse en casas de familiares mientras buscan un lugar definitivo donde asentarse.
En su nueva ubicación, han creado el Centro Canino San Melchor de Quirós, donde continúan con la venta de perros de raza. A pesar de que la actividad de cría y venta de perros ha sido objeto de controversia, las exreligiosas han logrado legalizar su operación a través de un núcleo zoológico que adquirieron en Asturias. Esta legalización fue necesaria después de haber enfrentado denuncias por parte de la Junta de Castilla y León en su anterior ubicación en Belorado.
La cría de perros ha sido una de las pocas fuentes de ingresos para las exmonjas en los últimos años. A través de un portal de intercambio agropecuario, encontraron un núcleo zoológico autorizado en Cangas de Onís, Asturias, donde trasladaron a los perros y regularizaron su actividad. Sin embargo, la situación se complicó cuando la exmonja cocinera, que había estado a cargo de un restaurante en Asturias, decidió abandonar la comunidad, lo que afectó la logística de cuidado de los animales.
### Desafíos y controversias
La transición a Toledo no ha estado exenta de desafíos. Las exmonjas han enfrentado críticas y controversias en torno a su actividad de cría de perros. Aunque han continuado con la venta de cachorros, han tenido que hacerlo de manera discreta, utilizando redes sociales y evitando revelar la ubicación de su criadero. Esto se debe a que no estaban autorizadas para operar en su anterior ubicación y han tenido que adaptarse a las nuevas regulaciones en Castilla-La Mancha.
Además, el cierre del restaurante que habían establecido en Asturias ha complicado aún más su situación. La exmonja cocinera, que había asumido la responsabilidad del restaurante, dejó el proyecto, lo que llevó a las exreligiosas a buscar nuevas formas de sustento. La relación entre ellas se ha deteriorado, lo que ha dificultado la logística de cuidado de los perros y ha llevado a la necesidad de trasladar a los animales a nuevas instalaciones en Toledo.
En medio de estos cambios, las exmonjas han querido dejar una huella en su antiguo hogar. Durante su último día en Belorado, se dedicaron a limpiar y ordenar las instalaciones del monasterio, que cuenta con más de 3,500 metros cuadrados y más de 30 habitaciones. Han compartido fotos y videos de este proceso, mostrando su apego emocional al lugar que ha sido su hogar durante tanto tiempo. En una ceremonia simbólica, la exabadesa apagó una vela en el altar mayor, marcando el final de una etapa en su vida religiosa.
A medida que las exmonjas de Belorado se adaptan a su nueva vida en Toledo, su futuro sigue siendo incierto. La búsqueda de un lugar definitivo y la necesidad de generar ingresos a través de su actividad de cría de perros son solo algunos de los desafíos que enfrentarán en los próximos meses. Sin embargo, su determinación por comenzar de nuevo y su capacidad para adaptarse a las circunstancias son aspectos que han caracterizado su historia hasta ahora.
