La obra pública en Andalucía ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años, alcanzando una inversión de 4.514 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 23% en comparación con el año anterior. Este incremento marca el volumen más alto desde 2009, aunque también revela importantes desafíos que deben ser abordados para asegurar un desarrollo sostenible y equitativo en el sector. A continuación, se exploran los aspectos más relevantes de este crecimiento, así como las preocupaciones que surgen en torno a la participación de las empresas locales y el impacto de factores externos como la guerra en Irán.
El informe anual de adjudicaciones elaborado por la patronal del sector, Ceacop, destaca que, a pesar del aumento en la inversión, la participación de las empresas andaluzas en los contratos ha disminuido, alcanzando solo el 48% del total adjudicado. Esta cifra es la más baja registrada en la última década y plantea interrogantes sobre la capacidad de las empresas locales para competir en un mercado cada vez más dominado por grandes constructoras nacionales.
### Inversión en Infraestructura y Participación Empresarial
El desglose de la inversión en obra pública revela que el Gobierno central se mantiene como el principal inversor en Andalucía, con adjudicaciones que alcanzan los 1.523,7 millones de euros, lo que representa un aumento del 12,3% respecto al año anterior. Los ayuntamientos también han mostrado un crecimiento significativo, con un aumento cercano al 50%, alcanzando los 1.382,4 millones de euros. Por su parte, la Junta de Andalucía ha adjudicado 1.375,2 millones, lo que supone un incremento del 20,8% en comparación con el año anterior.
Sin embargo, la baja participación de las empresas andaluzas en los contratos es motivo de preocupación. Carlos López, presidente de Ceacop, ha expresado su descontento con el “desprecio absoluto” del Estado hacia las empresas locales, que se ven excluidas de muchas adjudicaciones en favor de grandes constructoras que operan a nivel nacional. Esta situación se agrava en el ámbito de los contratos promovidos por el Gobierno central, donde la participación de empresas andaluzas apenas alcanza el 25%. En contraste, las empresas locales dominan en el ámbito municipal, logrando el 72% de las adjudicaciones.
El informe también destaca que, a pesar de la inversión récord, la cifra ajustada por inflación se encuentra un 40% por debajo de los niveles reales de inversión de los años 2006 a 2009, lo que sugiere que el crecimiento actual, aunque significativo, no es suficiente para recuperar el terreno perdido en términos de capacidad de inversión en infraestructura.
### Desafíos Externos y Necesidades del Sector
Uno de los factores que ha impactado negativamente en la industria de la construcción es el contexto geopolítico actual, especialmente la guerra en Irán y la escalada de precios del petróleo. Carlos López ha advertido que estos eventos pueden tener un efecto similar al conflicto en Ucrania, que disparó los costos de construcción en un 50%. Esta situación resalta la necesidad de establecer mecanismos permanentes de revisión de precios para evitar que las obras se paralicen y las empresas enfrenten dificultades financieras.
Además, el sector se enfrenta a otros desafíos, como el envejecimiento de la mano de obra y la falta de un plan estructural de mejora de infraestructuras. López ha enfatizado que es crucial contar con un mínimo de inversión de 4.000 millones de euros anuales para prevenir que la finalización del marco de ayudas de los fondos de recuperación en 2027 se convierta en una catástrofe para el sector.
Otro aspecto crítico que se menciona en el informe es el uso de medios propios por parte de las administraciones públicas, como Tragsa o Ineco, para ejecutar proyectos sin pasar por procesos de licitación abiertos. En 2025, estos encargos directos alcanzaron los 454 millones de euros en Andalucía, lo que plantea preocupaciones sobre la falta de competencia y transparencia en la adjudicación de contratos. Arturo Coloma, secretario general de Ceacop, ha criticado el “peso excesivo” de estos encargos, que limitan las oportunidades para las empresas locales y afectan la libre competencia en el sector.
### Análisis Provincial de la Inversión
El análisis territorial de las adjudicaciones revela diferencias significativas entre las provincias andaluzas. Málaga lidera el ranking con una inversión de 1.347 millones de euros, impulsada principalmente por la construcción de un nuevo hospital y la actividad inversora del Gobierno central y los ayuntamientos. Sevilla ocupa el segundo lugar con 783 millones, destacando las inversiones estatales en infraestructuras de transporte.
Granada, con 545 millones, y Almería y Huelva, con 403,5 millones y 395,5 millones respectivamente, completan el podio de inversión. En el extremo opuesto, Cádiz, Córdoba y Jaén presentan cifras más bajas, con 372,7 millones, 336,8 millones y 201 millones respectivamente. Al analizar la inversión en términos de población, se observa que el gasto medio en obra pública en Andalucía es de 520 euros por habitante, un 26% más que en 2024. Las provincias con mayor inversión per cápita son Málaga y Huelva, seguidas por Granada y Almería, todas por encima de la media regional.
Este panorama de crecimiento y desafíos en la obra pública en Andalucía pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más inclusivo y sostenible que permita a las empresas locales competir en igualdad de condiciones y asegurar un desarrollo equilibrado en todas las provincias. La colaboración entre las administraciones y el sector privado será clave para enfrentar los retos actuales y futuros, garantizando así un futuro próspero para la infraestructura en la región.
