La reciente venta del área de ingeniería de Ayesa a Colliers por 600 millones de euros marca un hito significativo en la historia de la compañía sevillana. Este acuerdo, formalizado el pasado domingo, representa no solo un cambio en la estructura de Ayesa, sino también una nueva etapa para la empresa que ha sido un referente en el sector de la ingeniería durante más de seis décadas. La operación, que se ha confirmado a los mercados, implica la escisión de Ayesa en dos entidades, lo que permitirá a cada una de ellas enfocarse en sus respectivas áreas de negocio con mayor eficacia.
### La Estrategia Detrás de la Venta
La decisión de vender el área de ingeniería se enmarca dentro de un proceso más amplio de reestructuración que comenzó hace varios años. Ayesa, que ha experimentado un crecimiento notable en los últimos cuatro años, ha visto la necesidad de atraer inversores con mayor capacidad financiera y estratégica para competir en un mercado global cada vez más exigente. La familia Manzanares, fundadora de la empresa, ha decidido salir completamente del capital, lo que marca el final de una era que ha estado marcada por su liderazgo y visión.
Colliers, el comprador, ha expresado que la adquisición de Ayesa Engineering es una oportunidad estratégica para expandir su red global de ingeniería. La compañía canadiense, que ya tiene una sólida presencia en el sector de servicios profesionales y gestión de inversiones, busca integrar la experiencia y el talento de Ayesa en su estructura, lo que les permitirá ofrecer un rendimiento aún más sólido a sus accionistas. Con esta compra, Colliers espera replicar su modelo de negocio exitoso, que ha proporcionado un rendimiento cercano al 20% anual compuesto durante tres décadas.
La venta del área digital de Ayesa a un consorcio vasco por 480 millones de euros, que se formalizó a finales de 2025, también es parte de esta estrategia de escisión. Cada operación se ha alineado con las aspiraciones y estrategias de sus respectivos compradores, lo que ha llevado a la decisión de realizar dos transacciones independientes. Esta dinámica de mercado ha permitido a Ayesa concentrarse en su crecimiento y desarrollo en el sector de la ingeniería, mientras que el consorcio vasco se enfoca en el área digital.
### La Importancia de Sevilla en la Nueva Estructura
Uno de los aspectos más destacados de esta transacción es que la sede de Ayesa permanecerá en Sevilla. Esta decisión es crucial, ya que la ciudad andaluza alberga a 3.500 profesionales de la compañía, lo que la convierte en el principal núcleo operativo del grupo. La continuidad de la sede en Sevilla no solo proporciona estabilidad en un momento de transformación, sino que también refuerza la importancia de la ciudad como un centro estratégico para la ingeniería en España.
El hecho de que el 50% de los ingenieros de Ayesa en España se encuentren en Sevilla subraya la relevancia de la región en el futuro de la empresa. Además, la incorporación anual de aproximadamente 2.000 especialistas tecnológicos demuestra la capacidad de crecimiento de la base de talento local, lo que es un activo valioso para Colliers en su nueva etapa.
La estructura de gestión de Ayesa también se mantendrá, lo que permitirá una transición ordenada y la preservación del conocimiento acumulado en una actividad de alta complejidad técnica. Este modelo de partnership implica una reinversión y continuidad que beneficiará a ambas partes en el futuro. Con la integración de Ayesa, Colliers Engineering operará en 23 países y contará con casi 14.000 profesionales, lo que fortalecerá su actividad en áreas clave como transporte, infraestructuras, medio ambiente y energía.
La venta de Ayesa no solo representa un cambio en la propiedad, sino que también es un reflejo de la evolución del sector de la ingeniería. La competencia en el mercado es feroz, con actores como Accenture y NTT dominando el panorama. La presión para crecer y adaptarse a las nuevas demandas del mercado es constante, y la familia Manzanares ha reconocido que su ciclo al frente de Ayesa ha llegado a su fin. La decisión de vender su participación se basa en la necesidad de que la empresa cuente con inversores que puedan aportar el capital y la estrategia necesarios para competir a nivel global.
La valoración conjunta de Ayesa, que alcanza los 1.080 millones de euros, es un testimonio de su crecimiento y éxito en el mercado. La familia Manzanares, que ha estado al frente de la empresa durante 60 años, ahora se enfocará en la gestión de su patrimonio a través de un family office, buscando nuevas oportunidades para seguir creando valor desde una posición diferente.
### Proyecciones Futuras y Oportunidades
Con el cierre de ambas ventas, Ayesa se encuentra en una posición única para avanzar en su desarrollo. La compañía ha cerrado el año 2025 con un récord de 900 millones de euros en ventas y casi 100 millones de Ebitda, cifras que reflejan el éxito de su modelo de negocio. La transición hacia Colliers se prevé que se complete antes del verano, con la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y otros trámites necesarios para la venta de la división de ingeniería.
Rosalío Alonso, actual director de operaciones de Ayesa, asumirá el cargo de CEO tras la salida de José Luis Manzanares. Este cambio en la dirección es parte de la estrategia de Colliers para seguir construyendo sobre el legado de innovación y excelencia en el servicio que ha caracterizado a Ayesa desde sus inicios. La incorporación a Colliers permitirá a Ayesa ampliar su oferta a clientes y generar nuevas oportunidades para sus profesionales, lo que es esencial en un sector en constante evolución.
La visión de Colliers para Ayesa es clara: mantener el arraigo andaluz del negocio mientras se proyecta sobre una estructura internacional más amplia. Esto no solo beneficiará a la empresa, sino que también contribuirá al desarrollo económico de la región. La combinación de la experiencia local de Ayesa con la red global de Colliers promete un futuro brillante para ambas entidades, con oportunidades de crecimiento en mercados emergentes como Estados Unidos, Canadá y Australia.
La historia de Ayesa es un ejemplo de cómo las empresas pueden adaptarse y evolucionar en un entorno competitivo. La venta a Colliers no solo representa un cambio en la propiedad, sino también una oportunidad para que Ayesa continúe su legado de innovación y excelencia en el sector de la ingeniería, mientras se prepara para enfrentar los desafíos del futuro con una nueva perspectiva y recursos.
