La transición hacia energías renovables ha tomado un nuevo impulso en España, especialmente en entornos críticos como los aeropuertos. Un ejemplo destacado es la instalación fotovoltaica desarrollada por Ubora Solar para las compañías de alquiler de vehículos Europcar y Goldcar en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. Este proyecto no solo representa un avance significativo en la sostenibilidad energética, sino que también establece un nuevo estándar en la seguridad aérea y la eficiencia operativa en uno de los aeropuertos más transitados del país.
### Un Proyecto Pionero en Energía Solar
La instalación fotovoltaica en el aeropuerto de Málaga es la primera de su tipo en España que se lleva a cabo sin afectar a las operaciones aéreas y sin depender de proyectos impulsados por Aena. Ubora Solar, una empresa malagueña ubicada en el Málaga TechPark, ha desarrollado y ejecutado este proyecto que incluye dos plantas fotovoltaicas: una de 80,52 kWp para Europcar y otra de 95 kWp para Goldcar. Ambas instalaciones utilizan paneles solares del modelo TCL SunPower vidrio-vidrio, junto con inversores híbridos Deye de 50 kWp.
El autoconsumo es uno de los aspectos más destacados de este proyecto, ya que se estima que ambas compañías podrán generar hasta un 95% de su energía de forma autónoma. Esto no solo les permitirá reducir costos operativos, sino que también contribuirá a la sostenibilidad ambiental al disminuir la dependencia de fuentes de energía no renovables. En temporada alta, se prevé que el ahorro energético alcance hasta un 60%, mientras que en temporada baja podría llegar al 90%. Este ahorro se vuelve aún más relevante a medida que las flotas de vehículos se electrifican, ya que se sustituye la electricidad de origen fósil por energía 100% renovable.
La alta demanda energética de Europcar y Goldcar, especialmente por el uso continuo de sistemas de lavado de vehículos, ha llevado a Ubora a diseñar un sistema de respaldo completo que incluye baterías y un grupo electrógeno. Esto garantiza un suministro eléctrico constante, lo que es crucial en un entorno operativo tan sensible como un aeropuerto.
### Desafíos de Seguridad Aérea y Normativa
Uno de los principales desafíos que enfrentó Ubora al desarrollar este proyecto fue la seguridad aérea. Antes de la implementación, se llevó a cabo un exhaustivo diseño y certificación de viabilidad técnica y normativa, lo que incluyó la obtención de autorizaciones de Aena. La preocupación por el deslumbramiento fue una de las críticas evaluaciones, ya que cualquier reflejo de los paneles solares podría comprometer la seguridad de las operaciones aéreas.
Para abordar esta preocupación, Ubora realizó un análisis detallado que incluyó la creación de un modelo en 3D para determinar la ubicación, orientación e inclinación óptimas de los paneles solares. Estos estudios confirmaron que los paneles no generarían reflejos peligrosos, ya que los valores de luminancia se mantuvieron muy por debajo del umbral establecido por la normativa europea. Además, se demostró que no representaban un riesgo para la red eléctrica del aeropuerto ni interferían con los sistemas de emergencia.
Carlos de las Heras, CEO de Ubora Solar, enfatiza que el objetivo de la empresa es garantizar la máxima seguridad mientras se impulsa un modelo energético más sostenible. Este enfoque no solo ha permitido la integración de energías renovables en un entorno crítico, sino que también ha abierto la puerta a futuras colaboraciones en proyectos similares en otros sectores donde la seguridad y la sostenibilidad son esenciales.
### Impacto Económico y Futuro del Proyecto
La elección del aeropuerto de Málaga como ubicación para este proyecto no fue meramente estratégica, sino que también respondió a una necesidad operativa. Las nuevas ubicaciones de Europcar y Goldcar dentro del aeropuerto requerían una potencia de suministro eléctrico superior a la que se disponía, lo que llevó a Ubora a buscar soluciones energéticas adicionales. Este tipo de proyectos no solo mejora la eficiencia operativa de las empresas involucradas, sino que también contribuye al desarrollo económico de la región, especialmente en un aeropuerto que ha visto un aumento significativo en el tráfico de pasajeros.
En los primeros once meses del año, el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol superó los 25 millones de pasajeros, lo que representa un crecimiento del 7,4% en comparación con el año anterior. Este aumento en la actividad aeroportuaria subraya la importancia de contar con soluciones energéticas eficientes y sostenibles que puedan adaptarse a la creciente demanda.
Ubora también ha realizado estudios de viabilidad para futuras instalaciones en otras empresas cercanas al aeropuerto, lo que indica un interés creciente en la implementación de soluciones de autoconsumo energético en entornos complejos. La empresa busca consolidarse como un referente en Andalucía en este tipo de proyectos, aprovechando la experiencia adquirida en el entorno aeroportuario para replicar su modelo en otros sectores estratégicos.
La instalación fotovoltaica en el aeropuerto de Málaga no solo es un ejemplo de innovación en el uso de energías renovables, sino que también establece un precedente para la integración de tecnologías sostenibles en infraestructuras críticas. A medida que el mundo avanza hacia un futuro más verde, iniciativas como esta son fundamentales para garantizar un suministro energético seguro y sostenible, al mismo tiempo que se fomenta el crecimiento económico y se protege el medio ambiente.
