La empresa Sevillian Craft Spirits, conocida por su marca de ginebras Puerto de Indias, se enfrenta a uno de los años más complicados de su trayectoria en 2024. A pesar de ser líder en el segmento de ginebras saborizadas en España, la compañía ha tenido que adaptarse a un entorno de mercado que presenta claros signos de retroceso. La caída del consumo de bebidas espirituosas, especialmente entre los jóvenes menores de 35 años, ha obligado a la empresa a replantear su estrategia comercial y financiera.
La cifra de negocio de Puerto de Indias se situó en 3.006.044 euros, lo que representa una disminución del 8,3% en comparación con 2023. Este descenso refleja la naturaleza de la empresa como un holding, donde los ingresos provienen principalmente de servicios internos y gestión corporativa, mientras que la actividad comercial se concentra en sus filiales, como Karmo Spirits y Antiguas Destilerías del Sur. La tendencia de los consumidores hacia opciones más saludables y la reducción en la frecuencia de consumo han impactado negativamente en las ventas, obligando a la compañía a buscar nuevas formas de innovar y adaptarse a las demandas del mercado.
### Innovación y Adaptación en un Mercado Cambiante
Para contrarrestar la caída en el consumo, Puerto de Indias ha apostado por la innovación, lanzando nuevos productos como la ginebra sabor a mango y una versión sin alcohol de su popular ginebra de fresa. Estas iniciativas buscan atraer a un público más amplio y adaptarse a la creciente demanda de productos sin alcohol y de calidad premium. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la compañía aún no ha logrado compensar la contracción del mercado nacional, que sigue siendo su principal fuente de ingresos.
El contexto del sector de bebidas espirituosas está marcado por un cambio estructural en los hábitos de consumo. Los consumidores están cada vez más interesados en productos artesanales y de alta calidad, lo que representa tanto una oportunidad como un desafío para Puerto de Indias. La empresa debe invertir en marketing y desarrollo de productos para capitalizar esta tendencia, lo que a su vez aumenta la presión sobre su cuenta de resultados.
A pesar de la caída en las ventas, la compañía ha logrado mejorar su resultado de explotación, alcanzando los 273.274 euros, en comparación con los 185.587 euros del año anterior. Esta mejora se atribuye a la reducción de gastos externos, que se han reducido de 1,13 millones a 706.000 euros, gracias a ajustes en servicios profesionales y campañas de marketing más eficientes. Sin embargo, la empresa sigue enfrentando pérdidas significativas, que ascienden a 599.606 euros, aunque son inferiores a los 896.882 euros del año anterior. El principal obstáculo sigue siendo el coste financiero, que alcanzó 1,08 millones de euros, reflejando una elevada deuda y la presión de los intereses en un contexto de tipos de interés en aumento.
### Estructura Financiera y Plan de Reestructuración
La situación financiera de Sevillian Craft Spirits es crítica. La deuda total con entidades de crédito asciende a 23,8 millones de euros, dividida entre 11,7 millones a largo plazo y 12 millones a corto plazo, lo que representa más del doble que en 2023 debido a la reclasificación de vencimientos. Además, la empresa tiene 49,8 millones en préstamos intragrupo, lo que eleva su pasivo corriente a 63,3 millones de euros, generando una fuerte dependencia de la refinanciación.
La liquidez de la compañía es alarmantemente baja, con solo 112.355 euros en caja, en comparación con 263.000 euros del año anterior. El periodo medio de pago a proveedores se ha ampliado a 74 días, un indicativo de la tensión en el circulante y la necesidad urgente de obtener financiamiento. Aunque el patrimonio neto se mantiene en 62,7 millones de euros, sostenido por una prima de emisión de 56,9 millones, los resultados acumulados negativos superan los 10 millones de euros.
Ante esta situación, la empresa ha cerrado un acuerdo de reestructuración con sus acreedores y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para recalendarizar 30 millones de euros de deuda y garantizar su viabilidad. Este acuerdo, que está pendiente de homologación judicial, establece un calendario de pagos que se extiende hasta mayo de 2031, con vencimientos escalonados que buscan reducir el apalancamiento de 4 veces sobre EBITDA a 2,9 veces en 2027 y a 2,5 veces a partir de 2029. Este plan de viabilidad prevé que la caída del consumo toque fondo en 2025 y que la recuperación comience en 2026.
El acuerdo involucra a varias entidades financieras, incluyendo BBVA, Cajamar, CaixaBank, y otras, además de las líneas ICO concedidas en 2020 y 2021. Aunque la presión financiera se concentra en la matriz y en la marca Puerto de Indias, no todas las sociedades del grupo enfrentan problemas. Por ejemplo, Antiguas Destilerías del Sur, que se dedica a la destilación y mezcla de bebidas alcohólicas, cerró 2024 con un beneficio neto de 52.361 euros, mostrando una estructura sólida con patrimonio neto de 3,09 millones de euros y liquidez de 56.455 euros.
El volumen de negocio de esta filial es reducido, con apenas 127.606 euros, pero su estabilidad aporta un cierto equilibrio al conjunto del grupo. La compañía confía en que la innovación y la expansión internacional le permitirán recuperar márgenes en un contexto marcado por la caída del consumo de bebidas espirituosas en España. La estrategia se centra en consolidar su liderazgo en el segmento de ginebras saborizadas, reforzar su gama de productos sin alcohol y crecer en mercados exteriores.
Sin embargo, la refinanciación es clave para sostener la estructura y evitar tensiones de liquidez en un escenario de pérdidas recurrentes y presión financiera elevada. La homologación judicial del acuerdo y el cumplimiento de los hitos del plan serán determinantes para que Puerto de Indias pueda afrontar con garantías los próximos ejercicios. En este complejo entorno, la disciplina financiera y la capacidad de generar caja serán esenciales para mantener la confianza de los acreedores y asegurar la continuidad del negocio.
