Alberto Núñez Feijóo visitará Ceuta este sábado con motivo del 120 aniversario de la Cámara de Comercio de Ceuta. La cita coincide con una intensa crítica de Vox, que califica la acción como “oportunista”, y con una agenda económica concreta: subvenciones a empresas tecnológicas, ajustes en el Plan de Empleo y reivindicaciones de soberanía tras la observación de la Cámara de Representantes de EE.UU.
¿Por qué Vox califica la visita de Feijóo como “oportunista”?
Vox señala que la visita responde a una escenificación política, no a un compromiso estructural con Ceuta. El partido subraya que Feijóo ya ha realizado anuncios similares en anteriores visitas, como la llegada de empresarios gallegos para impulsar la inversión local. Sin embargo, esos compromisos no han dejado huella tangible en la economía ceutí.
Falta de coherencia en alianzas políticas
La formación denuncia una contradicción: el presidente de la Ciudad, Juan Vivas (PP), recibe a Feijóo mientras mantiene pactos de prioridad nacional con VOX en otras comunidades autónomas. Esto, según Vox, evidencia una estrategia de doble discurso.
¿Qué impacto económico tiene la visita en el contexto actual?
La celebración del 120 aniversario de la Cámara de Comercio de Ceuta no es un mero acto protocolario. La institución ha sido eje de la transformación económica de la ciudad: desde el fomento del comercio transfronterizo hasta la digitalización de pymes. En paralelo, el Consejo de Gobierno ha aprobado recientemente:
- Subvenciones para empresas tecnológicas.
- Apoyo a entidades como ACMUMA y asociaciones juveniles.
- Una revisión del Plan de Empleo tras la aparición de vacantes en categorías clave.
Estas medidas reflejan una necesidad real: Ceuta necesita políticas eficaces, no solo discursos. El desempleo juvenil supera el 40 % y la dependencia del sector público sigue siendo alta.
La frontera como eje económico y de seguridad
Vox insiste en que la defensa de Ceuta pasa por reforzar el control fronterizo, frenar la inmigración irregular y rechazar políticas del Gobierno central que considera perjudiciales. Esta postura no es solo ideológica: tiene impacto económico directo. Las interrupciones en el paso fronterizo afectan al 60 % de las empresas locales, según datos de la Cámara de Comercio.
¿Qué marco legal y práctico rige la actuación del PP en Ceuta?
El estatus de Ceuta como ciudad autónoma le otorga competencias propias en empleo, formación y desarrollo económico. Sin embargo, su capacidad de acción depende de acuerdos con el Gobierno central y de la financiación del Fondo de Suficiencia Financiera. El PP local ha sido acusado de sumisión ante decisiones nacionales que limitan su margen de maniobra.
El rol de la Cámara de Comercio en la gobernanza económica
La Cámara no es un órgano consultivo: tiene funciones ejecutivas en formación profesional, certificación de origen y apoyo a la internacionalización. Su 120º aniversario pone de relieve su rol como agente de cohesión territorial, especialmente en un contexto de tensión geopolítica con Marruecos.
¿Qué datos clave definen la situación actual de Ceuta?
- La tasa de paro juvenil supera el 40 %, frente al 28,5 % nacional.
- El 60 % de las empresas ceutíes dependen directamente del flujo fronterizo.
- Ceuta recibe menos del 0,5 % de las inversiones públicas en I+D+i del Estado.
- La Cámara de Comercio ha gestionado más de 2.300 programas de formación desde 2015.
- El déficit fiscal per cápita de Ceuta es 3,2 veces superior al de la media nacional.
¿Cómo se articula la defensa de la españolidad con el desarrollo económico?
La reivindicación de soberanía tras la observación de la Cámara de Representantes de EE.UU. no es retórica vacía. Tiene consecuencias prácticas: afecta a acuerdos comerciales, a la percepción de riesgo por parte de inversores y a la estabilidad regulatoria. La españolidad de Ceuta es un activo económico cuando se traduce en seguridad jurídica, acceso a fondos europeos y garantías de continuidad institucional.
La “marroquinización” como riesgo estructural
Vox usa el término “marroquinización” para describir una pérdida de control institucional y económico. Desde una perspectiva técnica, esto se manifiesta en la dependencia de proveedores marroquíes, la fuga de talento hacia Tánger y la debilidad de la marca “Ceuta” en mercados internacionales. Revertirlo exige políticas de marca país local, inversión en logística y reformas fiscales diferenciadas.
