Ceuta sigue sin contar con un servicio de radioterapia, medicina nuclear ni equipos de Tomografía por Emisión de Positrones (PET). Esto obliga a cientos de pacientes oncológicos a desplazarse a Málaga, Cádiz o Madrid. Cada traslado supone costos económicos, estrés físico y riesgos clínicos. La brecha sanitaria con el resto de España se agrava año tras año.
¿Por qué Ceuta carece de radioterapia y medicina nuclear?
La ausencia no responde a una decisión técnica, sino a una acumulación de retrasos administrativos y falta de priorización presupuestaria. El Plan Estratégico de Salud de Ceuta no incluyó estas prestaciones como objetivos inmediatos. Tampoco existe un plan de formación específico para especialistas en radioterapia o físicos médicos locales.
Falta de infraestructura hospitalaria adaptada
El Hospital Universitario de Ceuta no dispone de salas blindadas ni sistemas de gestión de residuos radiactivos. La instalación de un acelerador lineal exige reformas estructurales, certificación de la Consejería de Salud y autorización de la Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Estos trámites llevan entre 18 y 36 meses.
Brecha de recursos humanos
No hay radioterapeutas ni técnicos especializados en PET en plantilla. Contratarlos desde fuera implica incentivos salariales y programas de retención. Sin ellos, el equipamiento es inoperativo.
¿Qué impacto económico tiene la ausencia de PET y radioterapia?
El coste anual estimado de traslados sanitarios para pacientes ceutíes supera los 2,3 millones de euros, según datos de la Asamblea de Ceuta. Ese gasto no incluye pérdida de productividad, ayudas sociales o gastos familiares no cubiertos por la Seguridad Social.
Inversión vs. ahorro a largo plazo
La instalación de un centro de radioterapia integral tendría un coste inicial de 4,8 millones de euros. Pero generaría un ahorro anual de 1,1 millones en traslados y mejoraría los índices de supervivencia. En cáncer de mama, por ejemplo, el acceso temprano a radioterapia eleva la tasa de curación un 12 %.
¿Qué exige el marco legal para implantar estos servicios?
La Ley General de Sanidad y el Real Decreto 1090/2021 obligan a garantizar la equidad territorial en prestaciones oncológicas. Ceuta, como ciudad autónoma, tiene derecho a servicios equivalentes a los de cualquier provincia española.
Requisitos legales clave
- Certificación de la Consejería de Salud de Ceuta como prestador de servicios de alta complejidad.
- Aprobación del Plan Técnico de Radioprotección ante la CSN.
- Inclusión en el Catálogo de Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (SNS).
- Dotación mínima de 1 radioterapeuta, 2 técnicos especialistas y 1 físico médico por unidad.
¿Qué dice la evidencia clínica sobre el PET en Ceuta?
El PET-TC no es un lujo tecnológico. Es una herramienta diagnóstica esencial para el 78 % de los tumores sólidos. Permite diferenciar recidivas de tejido cicatricial, detectar metástasis ocultas y ajustar tratamientos en tiempo real.
Datos Clave
- Más del 65 % de los pacientes oncológicos de Ceuta realizan al menos un traslado anual para pruebas de imagen avanzada.
- El tiempo medio de espera para una PET fuera de Ceuta es de 42 días.
- La tasa de abandono terapéutico por dificultades de acceso alcanza el 19 % en pacientes con cáncer de pulmón.
- Ceuta es la única ciudad autónoma sin servicio de radioterapia externa.
- La inversión en medicina nuclear se multiplica por 3,2 en retorno sanitario según el Informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM, 2023).
¿Qué impulsa el cambio ahora?
La presión política desde la Comisión de Sanidad del Senado, liderada por el senador Abdelhakim Abdeselam, ha puesto el foco en la urgencia. Pero el cambio real depende de la coordinación entre el Gobierno de Ceuta, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas receptoras. Sin un convenio de colaboración formal, los traslados seguirán siendo la norma.
El contexto actual exige acción inmediata. La equidad sanitaria no es un concepto abstracto. Es el derecho a recibir tratamiento sin cruzar fronteras. Es la posibilidad de que un paciente con cáncer de próstata no tenga que viajar 500 km para una sesión de radioterapia. Es la garantía de que la medicina nuclear deje de ser un privilegio y se convierta en un estándar de atención en Ceuta.
