La economía española ha mostrado un crecimiento resiliente y constante en los últimos años, superando a sus homólogos europeos. Sin embargo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha subrayado que la consolidación fiscal y las reformas estructurales son fundamentales para que este crecimiento sea sostenible a medio plazo. En su informe bienal sobre España, presentado recientemente en Madrid, la OCDE ha elevado sus previsiones de crecimiento del PIB para el país, pasando del 2,6% al 2,9% para este año y del 2% al 2,2% para el siguiente. Para 2027, la proyección se ha fijado en un 1,8%. Estas estimaciones ahora están más alineadas con las del consenso de organismos públicos y privados, que también han incrementado sus previsiones en las últimas semanas.
Sin embargo, la OCDE ha destacado que España enfrenta retos significativos. La convergencia de los ingresos con los países más avanzados sigue siendo limitada, y el rápido envejecimiento de la población, junto con el aumento de las tasas de empleo que aún son bajas y el bajo crecimiento de la productividad, requieren estrategias a medio plazo para apoyar el crecimiento y reforzar la sostenibilidad fiscal.
### Recomendaciones de Política Económica
El informe de la OCDE incluye una serie de recomendaciones de política económica que buscan abordar los desafíos actuales y futuros. Entre las sugerencias se encuentra la armonización de los tipos del IVA y la reducción de las exenciones de este tributo. También se propone la equiparación de los impuestos especiales sobre el gasóleo y la gasolina, así como el refuerzo de los impuestos sobre la energía y los vehículos. A su vez, se sugiere reducir la presión fiscal para las familias con bajos ingresos.
En el ámbito de las pensiones, la OCDE desaconseja aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social, ya que esto podría perjudicar el empleo. En su lugar, propone establecer mecanismos que consideren el aumento de la esperanza de vida y ampliar el período de referencia para el cálculo de la pensión. Además, se recomienda realizar un seguimiento regular y prospectivo de las presiones sobre el gasto en pensiones.
En materia laboral, el organismo internacional sugiere mejorar las políticas activas y reforzar las oficinas regionales de empleo, así como la calidad del sistema de formación. La OCDE ha observado un aumento significativo en las bajas laborales de larga duración, por lo que aconseja aumentar la dotación de personal sanitario y reforzar la supervisión para reducir el absentismo. También se enfatiza la necesidad de incentivar a los trabajadores de mayor edad para que permanezcan en el mercado laboral, dado que el diseño de las ayudas por desempleo no contributivas para los trabajadores mayores de 52 años sigue desincentivando el trabajo.
En cuanto a la inmigración, la OCDE propone una mejor armonización de las políticas y un ajuste de las cualificaciones de los migrantes a las necesidades laborales del país. Esto incluye simplificar los trámites para obtener el visado de trabajo antes de la llegada, aumentar los acuerdos laborales bilaterales y agilizar el reconocimiento de títulos. Se destaca la importancia de ampliar el apoyo a la integración temprana en materia de formación lingüística, asistencia en la búsqueda de empleo y orientación profesional, así como garantizar la integración satisfactoria de los jóvenes de segunda generación.
### Desafíos en el Sector de la Vivienda y la Corrupción
El informe también aborda la situación del sector de la vivienda en España. La OCDE recomienda acelerar los procedimientos para desarrollar suelo urbanizable, ampliar la inversión en vivienda social más allá de lo previsto actualmente y reducir los impuestos a las compraventas. Además, se advierte que la percepción de corrupción sigue siendo elevada y persisten deficiencias en la aplicación de la ley. Por ello, se recomienda garantizar la adopción y aplicación efectiva del nuevo plan anticorrupción, que incluye la regulación completa de las actividades de presión, mecanismos de aplicación y una clara rendición de cuentas sobre los resultados.
La OCDE estima que los objetivos deben centrarse en reducir la deuda pública, mejorar la productividad y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes), así como promover que los trabajadores de mayor edad permanezcan en el mercado laboral y aumentar la contribución de los trabajadores migrantes. También se enfatiza la necesidad de aumentar la inversión en la red eléctrica, mejorar la eficiencia en el uso del agua y facilitar una mayor descarbonización del transporte.
El organismo concluye que se requieren reformas estructurales para elevar el PIB per cápita y reforzar la sostenibilidad fiscal. Es fundamental fomentar el uso de herramientas digitales más avanzadas, promover la innovación y seguir reforzando las competencias y la oferta de mano de obra. Las reformas también deben centrarse en ampliar la oferta de viviendas y aplicar políticas climáticas rentables, lo que es esencial para garantizar un crecimiento económico sostenible en el futuro.
