Un fuerte temporal de viento y lluvia ha dejado su huella en la iglesia Virgen del Camino, ubicada en el barrio de Ciudad Jardín en Córdoba. Este fenómeno meteorológico ha causado el desprendimiento de aproximadamente el 40% de la techumbre del templo, lo que ha llevado a la suspensión indefinida de todas las actividades parroquiales y al cierre total del edificio. Afortunadamente, no se han reportado heridos, aunque la situación ha generado un riesgo considerable que requirió la intervención rápida de los cuerpos de seguridad.
El incidente tuvo lugar en la mañana del 29 de enero de 2026, cuando varios vecinos de edificios cercanos comenzaron a alertar sobre el peligro inminente. El párroco, Manuel Sánchez, recibió la llamada de emergencia a las 8:40 a.m. y se dirigió rápidamente a la iglesia. Al llegar, se encontró con la Policía Local acordonando la zona, mientras los residentes grababan vídeos que mostraban cómo el viento levantaba la techumbre del templo.
El balance inicial de daños fue alarmante. Según el sacerdote, alrededor del 40% de la cubierta se había desprendido, lo que pone de manifiesto la magnitud del destrozo. A pesar de la gravedad de la situación, el párroco destacó que la rápida respuesta de los vecinos y las autoridades fue crucial para evitar lesiones personales. “La rapidez con la que se actuó fue fundamental para que no hubiera heridos”, afirmó.
### Daños Estructurales y Medidas Inmediatas
Dentro del templo, las consecuencias del temporal obligaron a tomar decisiones urgentes. El párroco informó que se retiraron el Santísimo y otros enseres litúrgicos para protegerlos del riesgo estructural que enfrenta el edificio. Actualmente, lo único que separa el interior de la iglesia del exterior es una delgada capa de corcho, lo que ha permitido la filtración constante de agua durante la lluvia.
El arquitecto del Obispado de Córdoba, Miguel García Madueño, describió la situación como compleja y que requiere una intervención urgente. Aunque el deterioro no es total, se estima que puede rondar el 80%, con áreas donde se ha perdido entre un 40% y un 50% de la cubierta. Este tipo de estructuras, que son comunes en naves industriales, son particularmente vulnerables a las ráfagas de viento. “El viento arrancó la cubierta como si fuera una vela”, explicó el arquitecto, a pesar de que la techumbre estaba correctamente anclada.
Las primeras acciones se han centrado en garantizar la seguridad tanto en el exterior como en el interior del templo. Se han retirado todos los enseres y las imágenes, y se planea quitar cualquier chapa que pueda representar un peligro para la gente, ya que podría volar o caer debido a la lluvia y los temporales. Una vez asegurada la zona, el siguiente paso será evaluar los daños con más detalle y coordinarse con la parroquia para buscar una solución técnica viable.
“Lo primero ha sido coordinar, algo que ha hecho la Policía, y ahora toca buscar presupuestos y ponernos manos a la obra de manera urgente”, indicó el arquitecto, consciente de que el edificio está especialmente expuesto si las lluvias continúan. “Ahora mismo no tiene ninguna defensa”, advirtió.
### Propuestas de Solución y Futuro de la Iglesia
Entre las medidas provisionales que se estaban considerando estaba la colocación de una gran lona para cubrir la parte de la techumbre que se había desprendido, con el objetivo de minimizar la entrada de agua y proteger el interior del templo. Sin embargo, esta opción fue finalmente descartada debido a las condiciones del viento, que podrían hacer que la lona volara y representara un peligro adicional. En su lugar, se está valorando la posibilidad de colocar un recubrimiento provisional en la parte afectada para evitar que el agua siga filtrándose.
El párroco Manuel Sánchez ha indicado que la iglesia Virgen del Camino nunca había presentado problemas de goteras ni daños similares, lo que hace que esta situación sea completamente inesperada. Agradeció la rápida respuesta de muchos feligreses y vecinos que se ofrecieron a ayudar en la retirada de los enseres y en la protección del templo.
En cuanto al coste de la intervención, aún no se ha determinado. “De momento, estamos gestionando la situación con el seguro y el arquitecto del Obispado”, comentó el sacerdote. La iglesia permanecerá cerrada y sin actividad parroquial hasta que se concluyan las lluvias y se evalúe el alcance definitivo de las reparaciones necesarias.
La comunidad de Ciudad Jardín se enfrenta a un desafío significativo tras este evento climático. La rápida respuesta de las autoridades y la solidaridad de los vecinos son elementos clave para superar esta crisis. Mientras tanto, la iglesia Virgen del Camino, un símbolo de la comunidad, espera con ansias la restauración de su estructura y la reanudación de sus actividades parroquiales.
