El álbum Ícaro, debut discográfico de Alex Olmedo Duynslaeger y Fiona Mato, rescata con rigor y frescura una parte esencial pero subrepresentada del repertorio español para violonchelo y piano del siglo XX. Grabado bajo el sello IBS, el disco no es solo un ejercicio técnico: es una propuesta estética, histórica y pedagógica que reactiva obras olvidadas dentro del marco del nacionalismo musical español y sus intercambios con el impresionismo francés y la vanguardia europea.
¿Qué hace único al álbum Ícaro en el panorama discográfico actual?
Ícaro rompe con la tradición de grabaciones centradas en Falla o Turina. En su lugar, prioriza la recuperación patrimonial activa: obras que no circulan en conciertos ni en catálogos comerciales. Esto responde a una necesidad real del sector: el 73 % de las piezas para violonchelo y piano compuestas en España entre 1920 y 1960 nunca han sido grabadas. El álbum actúa como puente entre investigación musicológica y práctica interpretativa contemporánea.
La mirada joven sobre el legado nacionalista
Olmedo y Mato no reproducen estilos: los reinterpretan. Su lectura de Requiebros de Gaspar Cassadó evita la caricatura folclórica. En su lugar, destacan la escritura instrumental refinada, el equilibrio entre virtuosismo y expresividad tímbrica. El rubato no es decorativo: es estructural. Así, el nacionalismo deja de ser etiqueta y se convierte en lenguaje vivo.
¿Cómo dialoga el disco con la estética francesa del siglo XX?
La Suite espagnole de Joaquín Nin y Castellanos es clave. No imita paisajes: los sugiere con paleta impresionista. Cada movimiento funciona como una acuarela sonora, donde los acordes desdibujados y las texturas transparentes remiten a Debussy y Ravel, no a la danza española. Este cruce no es anecdótico: revela cómo compositores españoles integraron herramientas francesas para redefinir su propia identidad musical.
La influencia de Los Seis y el jazz en la periferia del canon
La Sonata en la mayor de Lluís Benejam (1954) es un hallazgo. Su lenguaje modales, sus ritmos sincopados y su claridad formal evocan a Milhaud y Poulenc, no a Granados. Benejam —violínista, no chelista— escribe para el violonchelo con una naturalidad sorprendente. Su obra desafía la idea de que el nacionalismo español fue un fenómeno monolítico.
¿Qué impacto económico y cultural tiene la recuperación de este repertorio?
Grabar obras inéditas implica costos de edición crítica, derechos de autor y promoción especializada. Pero el retorno es tangible: Ícaro ha generado colaboraciones con festivales como el de Música de Cámara de Sitges, y ha sido adoptado como material docente en el Conservatori Superior de Música del Liceu. Además, el catálogo de IBS ha visto un 40 % de aumento en búsquedas de partituras españolas del siglo XX tras su lanzamiento.
La cobla como fuente de innovación formal
La Sonata de Manuel Oltra (1959) demuestra que lo popular no es opuesto a lo abstracto. Oltra, autor de más de 200 piezas para cobla, traslada su dominio del ritmo y la textura a un formato camerístico exigente. El diálogo entre los instrumentos no imita la banda: lo transforma. Aquí, la tradición no se exhibe, se metaboliza.
¿Qué marco legal y práctico sostiene la difusión de este tipo de proyectos?
La edición de obras de autores fallecidos hace menos de 70 años —como Benejam (1914–1968) o Oltra (1922–2015)— requiere autorización de los herederos y cumplimiento de la Ley de Propiedad Intelectual española. IBS gestionó estos derechos mediante convenios con la Sociedad General de Autores (SGAE) y el Archivo Nacional de Música. Además, el proyecto contó con subvención del Ministerio de Cultura y Deporte bajo la línea de Recuperación del Patrimonio Musical Inmaterial.
Datos Clave
- El 82 % de las obras incluidas en Ícaro no habían sido grabadas anteriormente.
- La Sonata de Benejam permaneció inédita durante 70 años: su partitura original se conserva en el Arxiu Municipal de Barcelona.
- El disco fue masterizado en el estudio Sala de Música de la Universidad de Oviedo, cumpliendo con los estándares de la Red Europea de Archivos Sonoros (EUSAL).
- Ícaro forma parte del proyecto Música Olvidada, cofinanciado por el Programa Europa Creativa de la UE.
- La grabación se realizó íntegramente en formato DSD 256, garantizando fidelidad histórica y técnica.
