La reciente creación de la plataforma Mesa Salmo 15 ha marcado un hito en la lucha contra los abusos sexuales dentro de las iglesias evangélicas en España. Esta iniciativa surge en un contexto donde la sociedad ha comenzado a reconocer la gravedad de los abusos en diversas instituciones religiosas, no solo en la Iglesia católica, sino también en otras confesiones. Desde marzo de 2025, la plataforma ha documentado aproximadamente 35 casos de abusos, de los cuales una decena han sido registrados en el país. Este esfuerzo ha sido impulsado por líderes evangélicos que buscan abordar una problemática que, hasta ahora, había permanecido en la sombra.
La plataforma, que cuenta con el apoyo de entidades como la Alianza Evangélica Española y Protestante Digital, tiene como objetivo crear un espacio seguro para las víctimas, así como establecer mecanismos de denuncia y reparación. Pedro Tarquis, director de Protestante Digital y uno de los impulsores de la iniciativa, ha señalado que estos casos son solo “la punta del iceberg” y que es fundamental romper con la “cultura del silencio” que ha permitido que los abusos continúen sin ser denunciados. Hasta el momento, ninguno de los casos documentados ha sido llevado ante los tribunales, lo que subraya la necesidad de un cambio en la forma en que se abordan estos temas dentro de las comunidades religiosas.
### La Realidad de los Abusos en el Contexto Evangélico
A diferencia de la Iglesia católica, donde la mayoría de los casos de abuso involucran a menores, en las iglesias evangélicas las víctimas suelen ser mujeres adultas en situaciones vulnerables. Estas mujeres, muchas veces inmigrantes en proceso de regularización o en crisis personales, son blanco de abusos por parte de líderes espirituales que utilizan su autoridad para manipular y coaccionar. Asun Quintana, presidenta de la Plataforma Seneca Falls, ha destacado que el depredador espiritual es capaz de identificar a sus víctimas, aprovechándose de sus traumas y vulnerabilidades.
Un caso emblemático que ha salido a la luz es el de Álex Sampedro, un pastor de la iglesia CCValentia en Alboraya, Valencia, acusado de abusar de hasta 21 mujeres. Aunque las denuncias no han sido judicializadas, la presión mediática y las acciones de Mesa Salmo 15 han llevado a que se le retire el carné de predicador y se le aparte de su ministerio. Este caso ha abierto la puerta a que más mujeres se sientan seguras para compartir sus experiencias, evidenciando un patrón de abuso que ha sido sistemático y premeditado.
La plataforma ha hecho un llamado a reformar la ley del “solo sí es sí” para incluir que cualquier conducta sexual sin consentimiento por parte de un líder espiritual se considere agresión sexual. Esta propuesta busca que el Código Penal reconozca el consentimiento viciado en situaciones donde hay abuso de autoridad. La necesidad de esta reforma es urgente, ya que muchas víctimas no se sienten seguras para denunciar debido a la falta de protección legal y el temor a represalias dentro de sus comunidades.
### La Respuesta de las Iglesias y el Papel de las Organizaciones Externas
La respuesta de las iglesias evangélicas ante esta crisis ha sido mixta. Si bien algunos líderes han comenzado a reconocer la existencia del problema y a colaborar con la plataforma, otros han mostrado resistencia al cambio. La autocrítica ha sido un paso importante, y muchos han admitido que debieron haber abordado esta problemática mucho antes. La cultura del silencio ha sido un obstáculo significativo, y es esencial que las iglesias trabajen para crear un entorno donde las víctimas se sientan apoyadas y escuchadas.
Organizaciones como GRACE (Godly Response to Abuse in the Christian Environment) han ofrecido su apoyo a la plataforma Mesa Salmo 15, brindando asesoría y recursos para ayudar a las víctimas. Robert Peters, director de Respuesta Institucional de GRACE, ha enfatizado que la oportunidad que tiene el pueblo evangélico en España es crucial para evitar los errores cometidos en otros países, como Estados Unidos, donde la falta de acción ha llevado a escándalos prolongados.
Laura Thien, directora ejecutiva de GRACE, ha subrayado la importancia de actualizar tanto el contexto cristiano como el marco legal para garantizar que las víctimas tengan un lugar seguro para denunciar. La colaboración entre las iglesias y las organizaciones externas es fundamental para crear un cambio cultural que permita a las víctimas sentirse respaldadas y protegidas.
La lucha contra los abusos sexuales en las iglesias evangélicas en España es un desafío que requiere un esfuerzo conjunto. La creación de plataformas como Mesa Salmo 15 es un paso positivo hacia la visibilización de esta problemática y la búsqueda de justicia para las víctimas. A medida que más personas se sumen a esta causa, se espera que se establezcan mecanismos más efectivos para prevenir y abordar los abusos dentro de las comunidades religiosas. La transformación de la cultura del silencio en una cultura de apoyo y denuncia es esencial para garantizar que los abusos no queden impunes y que las víctimas reciban la atención y el apoyo que merecen.
