La Asamblea de Ceuta ha sido escenario de un notable cambio en su dinámica política, especialmente con la creciente presencia de diputados no adscritos. Este fenómeno ha generado un nuevo escenario en el que se reconfiguran las relaciones entre los diferentes grupos políticos, así como la percepción pública de la política local. En este artículo, exploraremos los detalles de esta transformación, centrándonos en la reciente sesión plenaria y en la figura de los diputados no adscritos, especialmente Carlos Verdejo y Mohamed Ali Duas.
La sesión del Pleno de diciembre, celebrada el martes 13 de enero de 2026, marcó un hito en la historia reciente de la Asamblea de Ceuta. La notable presencia de seis diputados no adscritos ha cambiado la configuración habitual de la sala, donde la ubicación de los asientos también ha sido objeto de atención. Carlos Verdejo, exmiembro de Vox, se ha situado estratégicamente detrás de los representantes del PSOE, una decisión que busca evitar la incomodidad de tener a los expulsados de Vox en una posición visible. Esta reubicación no solo refleja una estrategia política, sino también un intento de manejar la imagen pública de los partidos involucrados.
### La figura de los no adscritos en la Asamblea
La figura de los diputados no adscritos ha cobrado relevancia en la política ceutí, especialmente con la llegada de Carlos Verdejo y la situación de Mohamed Ali Duas. Verdejo, quien se ha distanciado de Vox, ha encontrado en esta nueva posición una oportunidad para redefinir su papel en la política local. Su decisión de sentarse junto a los no adscritos no es solo una cuestión de ubicación física, sino que también simboliza un cambio en su estrategia política, buscando construir alianzas y una nueva base de apoyo.
Por otro lado, la ausencia de Mohamed Ali Duas en el Pleno ha sido notable. Duas, quien fue liberado bajo fianza tras pasar 11 meses en prisión por su implicación en una investigación de narcotráfico, se ha convertido en una figura controvertida. Su regreso a la política, aunque aún no efectivo, plantea interrogantes sobre su futuro y el impacto que tendrá en la dinámica de los no adscritos. A pesar de su situación legal, Duas ha manifestado su intención de formar parte de la Asamblea como diputado no adscrito, lo que añade una capa de complejidad a la ya complicada situación política de Ceuta.
La Operación Hades, que llevó a la detención de Duas y otros implicados en el tráfico de drogas, ha dejado una marca indeleble en su carrera política. La investigación reveló la existencia de redes delictivas que operaban con la complicidad de algunos miembros de las fuerzas de seguridad, lo que ha generado un clima de desconfianza en la política local. La figura de Duas, aunque aún no plenamente activa, representa un desafío para la Asamblea, ya que su presencia podría influir en la percepción pública de la política en Ceuta.
### La reconfiguración del poder en la Asamblea
La creciente presencia de diputados no adscritos en la Asamblea de Ceuta no solo altera la dinámica interna del órgano legislativo, sino que también refleja un cambio en la percepción de los ciudadanos hacia sus representantes. La llegada de seis no adscritos, un número sin precedentes, sugiere un descontento con los partidos tradicionales y una búsqueda de nuevas alternativas políticas. Este fenómeno puede interpretarse como una respuesta a la crisis de representación que muchos ciudadanos sienten en la actualidad.
La reconfiguración del poder en la Asamblea también plantea preguntas sobre el futuro de los partidos tradicionales. Vox, que ha visto a uno de sus miembros más visibles distanciarse, se enfrenta a un desafío significativo en términos de cohesión interna y estrategia política. La ubicación de sus representantes cerca de la Mesa del Pleno puede ser un intento de reafirmar su presencia y relevancia en un contexto donde los no adscritos están ganando terreno.
Además, la situación de los no adscritos podría abrir la puerta a nuevas alianzas y coaliciones en el futuro. La política en Ceuta, como en muchas otras partes del mundo, está en constante evolución, y la capacidad de los partidos para adaptarse a estos cambios será crucial para su supervivencia. La posibilidad de que los no adscritos se agrupen en torno a intereses comunes podría alterar aún más el equilibrio de poder en la Asamblea.
En este contexto, es fundamental que los ciudadanos mantengan un seguimiento cercano de los acontecimientos en la Asamblea de Ceuta. La política local no solo afecta a quienes ocupan los escaños, sino que también tiene un impacto directo en la vida cotidiana de los ceutíes. La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para garantizar que los representantes actúen en el mejor interés de la comunidad.
La situación actual en la Asamblea de Ceuta es un reflejo de las tensiones y cambios que caracterizan la política contemporánea. La presencia de diputados no adscritos, la reconfiguración de los asientos y la controversia en torno a figuras como Mohamed Ali Duas son solo algunos de los elementos que contribuyen a un panorama político en constante cambio. A medida que nos adentramos en un nuevo año, será interesante observar cómo se desarrollan estos acontecimientos y qué implicaciones tendrán para el futuro de la política en Ceuta.
