Recientemente, representantes del sindicato UGT-Ceuta se reunieron con la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, para discutir la situación de seguridad en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Esta reunión se llevó a cabo tras una serie de incidentes preocupantes, incluyendo la agresión a cinco trabajadores del centro por parte de un residente. La situación ha generado una creciente inquietud entre los empleados del CETI, quienes desempeñan un papel crucial en la atención a los inmigrantes que llegan a Ceuta.
Durante el encuentro, UGT expresó su preocupación por las condiciones laborales de los trabajadores del CETI, quienes se enfrentan a situaciones de alta tensión y riesgo. El sindicato destacó la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la seguridad y el bienestar del personal. En su comunicado, UGT mostró solidaridad con los trabajadores y exigió a la Delegación del Gobierno que se implementen protocolos de seguridad más estrictos.
Uno de los puntos centrales de la discusión fue la creciente presión migratoria que enfrenta el CETI, lo que ha llevado a que las infraestructuras del centro estén desbordadas. UGT solicitó mejoras en las instalaciones y un refuerzo de los recursos materiales y humanos, argumentando que esto es esencial para que los trabajadores puedan realizar su labor en condiciones adecuadas. La falta de recursos y la saturación del centro han contribuido a un ambiente laboral tenso y potencialmente peligroso.
Además, el sindicato planteó la necesidad de revisar la normativa de atención a los inmigrantes, sugiriendo que se realice una revisión integral de los protocolos de actuación en el CETI. Esto, según UGT, es fundamental para asegurar que se respeten los derechos humanos de los inmigrantes y se garantice una atención digna y de calidad.
La reunión se produjo en un contexto de creciente preocupación tras un altercado grave en el CETI, donde un residente agredió a varios trabajadores. Este individuo, un guineano de 19 años, ya había tenido incidentes previos, lo que ha llevado a los sindicatos a cuestionar la falta de medidas preventivas por parte de la dirección del centro. Los sindicatos han criticado la inacción de la dirección, argumentando que se debieron tomar medidas antes de que ocurrieran las agresiones.
UGT es el primer sindicato en mantener una reunión con la delegada del Gobierno tras los recientes incidentes, aunque se espera que otros sindicatos también se reúnan para expresar sus preocupaciones. La situación en el CETI es crítica, con un aumento en la llegada de inmigrantes y tensiones entre grupos de diferentes nacionalidades. Los sindicatos han señalado que la política de control en las instalaciones del Jaral no está funcionando adecuadamente, lo que ha contribuido al descontento laboral.
La falta de medidas adecuadas para garantizar la seguridad de los trabajadores y la atención digna a los inmigrantes ha generado un clima de incertidumbre en el CETI. Los representantes de UGT han dejado claro que es necesario actuar con rapidez para evitar que se repitan situaciones de riesgo y para asegurar un entorno de trabajo seguro para todos los empleados del centro. La situación actual no solo afecta a los trabajadores, sino que también tiene implicaciones significativas para la atención y el bienestar de los inmigrantes que buscan refugio en Ceuta.
En resumen, la reunión entre UGT y la delegada del Gobierno ha puesto de manifiesto la urgencia de abordar las preocupaciones de seguridad en el CETI. La implementación de medidas de seguridad más estrictas, la mejora de las infraestructuras y la revisión de los protocolos de atención son pasos necesarios para garantizar un entorno seguro y humano tanto para los trabajadores como para los inmigrantes.