‘El mensaje’ es una road movie argentina en blanco y negro, estrenada en 2025 y galardonada en el Festival de Cine de Berlín. Dirigida por Iván Fund, la película recorre carreteras secundarias del interior argentino con una mirada melancólica, atenta y profundamente humana. No es un documental sobre la crisis, pero sí su eco más sensible: una historia de supervivencia, vínculos frágiles y esperanza silenciosa en medio de la agonía estructural que vive el cine nacional.
¿Cómo retrata ‘El mensaje’ la crisis sistémica argentina sin pronunciar una palabra política?
La película evita el discurso directo. No hay discursos, pancartas ni estadísticas. En su lugar, muestra tiempos muertos, gestos mínimos y una cadencia ralentizada que refleja el desgaste social. Los personajes —una niña que dice hablar con animales, y sus abuelos— viajan en un vehículo viejo, sin destino fijo. Su movilidad no es libertad: es adaptación forzada, una estrategia de resistencia ante la escasez.
El blanco y negro no es solo estética. Refuerza la ausencia de matices fáciles: no hay héroes ni villanos, solo personas que cuidan, esperan y siguen. La fotografía de Gustavo Schiaffini capta paisajes horizontales vacíos, donde el vacío no es ausencia, sino tensión acumulada.
El cine como refugio ante la precariedad financiera
Desde 2023, el presupuesto del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) se redujo más del 70%. Muchos proyectos fueron cancelados. ‘El mensaje’ se filmó con recursos mínimos, pero con alta exigencia artística. Esa paradoja —alta calidad con bajo presupuesto— define al nuevo cine argentino: modesto, hermoso y herido, como señala la crítica.
¿Por qué el silencio y la ambigüedad son herramientas políticas en esta película?
Fund rechaza la caricatura. No convierte a sus personajes en víctimas simbólicas del gobierno de Milei. Tampoco los idealiza. Los muestra en su picaresca sobre ruedas: improvisando, reparando, compartiendo. El silencio no es pasividad. Es una forma de resistencia epistémica: negarse a ser definidos por los relatos oficiales de fracaso.
La niña, interpretada por Anika Bootz, representa una forma alternativa de conocimiento: el diálogo animal. No es magia ni infantilismo. Es una metáfora de escucha atenta, de conexión con lo que no habla en español ni en economía. Esa mirada atenta a lo real se vuelve un acto ético en un contexto donde lo real se desdibuja bajo la inflación y la desregulación.
La música como contrapunto emocional
La trompeta melancólica y la versión de Always on my mind de Pet Shop Boys no son solo banda sonora. Son estrategias narrativas. La primera marca el ritmo de la pérdida; la segunda, una celebración de la vida que irrumpe sin pedir permiso. Ambas coexisten: dolor y alegría no son excluyentes. Son capas de la misma supervivencia.
¿Qué impacto económico tiene una película como ‘El mensaje’ en la industria audiovisual argentina?
Aunque su presupuesto fue bajo, su premio en Berlín generó visibilidad internacional. Eso abre puertas para coproducciones, fondos europeos y distribución en salas independientes. Pero su impacto real va más allá: demuestra que el cine argentino sigue vivo pese a la crisis financiera. No depende de subsidios masivos, sino de redes de colaboración, formación técnica y ética del oficio.
El éxito de ‘El mensaje’ impulsa a nuevos realizadores a apostar por historias locales, sin adaptarlas a cánones globales. Eso fortalece la soberanía cultural, un activo intangible pero estratégico en tiempos de desindustrialización audiovisual.
¿Qué marco legal y práctico sostiene (o amenaza) este tipo de cine?
El Decreto 70/2023, que reestructuró el INCAA, eliminó líneas de financiación para largometrajes de autor. Muchos fondos ahora priorizan producciones con potencial comercial o alianzas con plataformas. ‘El mensaje’ se financió antes de esa reforma, pero su posproducción y estreno coincidieron con la nueva política cultural: menos apoyo directo, más exigencia de rentabilidad.
Sin embargo, la película se salvó gracias a mecanismos alternativos: fondos regionales, coproducciones con Uruguay y Chile, y el Fondo de Fomento Audiovisual de la Ciudad de Buenos Aires, que aún mantiene líneas para cine independiente.
Datos Clave
- Duración: 93 minutos, en blanco y negro, con ritmo deliberadamente lento.
- Premio: Sección Panorama del Festival de Berlín 2025.
- Tema central: Supervivencia afectiva en contextos de crisis sistémica.
- Técnica narrativa: Ausencia de voice-over, diálogos mínimos, énfasis en gestos y silencios.
- Referente simbólico: El Ratoncito Pérez, que persiste como ritual de cuidado infantil pese a la escasez.
La tridimensionalidad de ‘El mensaje’ radica en su capacidad para articular tres planos: el contexto actual (crisis post-Mundial y post-Milei), el impacto económico (cine como industria frágil pero resiliente) y el marco práctico-legal (reformas que redefinen qué cine merece existir. La película no responde preguntas. Las instala. Y eso, hoy, es un acto de coraje.
