El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta registra en verano 2024 su nivel más bajo de ocupación en años. Solo 300 personas residen allí, muy por debajo de su capacidad máxima de 512 plazas. Esta cifra refleja un cambio profundo en los flujos migratorios y en las estrategias de protección internacional.
¿Por qué el CETI de Ceuta tiene tan poca ocupación en 2024?
La baja ocupación no responde a una disminución real de llegadas. Al contrario: se vincula con un cambio en los perfiles de quienes entran de forma irregular. La mayoría ya no permanece en el CETI. Optan por solicitar asilo en frontera, una vía que les otorga movilidad inmediata.
Las autoridades confirman que cerca de 200 residentes son de origen marroquí. No son menores ni han sido devueltos bajo el régimen de devoluciones en caliente. Su estatus sugiere que están en trámite de protección internacional.
El efecto de la tarjeta de solicitud de asilo
Una vez presentada la solicitud, se emite una tarjeta de solicitud de asilo. Este documento habilita la libre circulación en España y en el espacio Schengen. No obliga a permanecer en Ceuta ni en el CETI.
Esto explica la caída en detenciones durante la Operación Feriante. En 2023, solo se registraron dos intervenciones. Las personas ya no esperan en el centro: se integran rápidamente en redes de apoyo o se trasladan a otras regiones.
¿Qué nacionalidades predominan actualmente en el CETI?
Los marroquíes representan el 65 % del total. Les siguen los sudaneses, con una presencia creciente. Sorprende la casi ausencia de argelinos, un grupo históricamente numeroso en el CETI. Este vacío refleja cambios geopolíticos y en las rutas migratorias.
Cambios en las rutas y en los perfiles
La reducción argelina coincide con mayores controles en la frontera terrestre de Melilla y con el endurecimiento de los acuerdos bilaterales con Argelia. En paralelo, aumentan los desplazamientos desde el Sahel y el Cuerno de África, con enfoque en Ceuta como puerta de acceso a la UE.
¿Cuál es el impacto económico del bajo uso del CETI?
El CETI tiene un presupuesto anual fijo, asignado por el Ministerio de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social. Con menos residentes, se reducen los gastos operativos: alimentación, alojamiento, atención médica y apoyo jurídico.
Sin embargo, el ahorro no se traslada a mayores inversiones en integración. Los fondos no ejecutados no se reasignan automáticamente a programas de acogida en el territorio nacional. Esto genera una brecha entre el gasto público y las necesidades reales de los solicitantes de asilo.
Presión sobre los servicios locales
Mientras el CETI opera por debajo de su capacidad, los ayuntamientos de Ceuta y las ONG locales reportan mayor demanda de servicios básicos: vivienda temporal, asesoramiento jurídico gratuito y acompañamiento psicosocial. La carga se desplaza del centro estatal al tejido social local.
¿Qué marco legal regula la situación actual?
La Ley Orgánica 4/2000 y el Reglamento de la Ley de Extranjería establecen que toda persona puede solicitar asilo en cualquier punto de entrada. No se exige estar en un centro de internamiento para iniciar el trámite.
Además, el Real Decreto 1325/2022 refuerza el derecho a la libertad condicional durante la espera. Esto impide la retención automática y favorece la presentación de solicitudes desde la calle o desde puntos de control fronterizo.
El rol de los informes de país
La resolución de cada solicitud depende de los informes de país emitidos por la Oficina de Asilo y Refugio. En el caso de Marruecos, la evaluación se centra en la existencia de persecución por motivos de género, orientación sexual o participación política. Esto explica por qué muchos marroquíes optan por esta vía, aun sin haber sufrido daños físicos previos.
Datos Clave
- El CETI Ceuta opera al 59 % de su capacidad (300 de 512 plazas).
- Más del 65 % de los residentes son marroquíes, la mayoría adultos y no devueltos.
- La tarjeta de solicitud de asilo permite libre circulación en Schengen durante el trámite.
- El tiempo medio de resolución de una solicitud es de 6 meses, según datos oficiales de 2023.
- La ausencia de argelinos marca un cambio en las dinámicas migratorias del norte de África.
- El presupuesto del CETI no se reasigna automáticamente a programas de integración local.
