Una escuela de música y danza renace en el corazón de Nervión. El edificio regionalista del número 32 de la calle Alejandro Collantes recupera su vocación educativa tras décadas de abandono. La inversión de 469.148,14 euros transformará dos inmuebles históricos en un centro cultural vivo. No será un hotel boutique ni viviendas turísticas. Será un espacio para aprender guitarra acústica, bailar y exponer partituras. La docencia vuelve al lugar donde una vez funcionó la escuela infantil El Trebol.
¿Qué edificios componen el nuevo centro de música y danza?
El proyecto integra dos estructuras distintas en una sola parcela esquinera. El edificio principal, diseñado en 1922 por el arquitecto Antonio Arévalo Martínez, es el núcleo patrimonial del conjunto. Su estilo regionalista se reconoce en los ladrillos vistos, los azulejos policromos y los balcones de hierro forjado. Es el elemento más valorado desde el punto de vista histórico.
El edificio secundario: espacio para movimiento y ritmo
La edificación secundaria ocupa la parte trasera de la parcela. No es una copia del principal, pero sí su complemento funcional. Aquí se ubicarán las aulas de danza y parte de la escuela de música, especialmente las clases de guitarra acústica. Su planta baja está diseñada para actividades prácticas y dinámicas.
¿Cómo se distribuirán las funciones entre los dos edificios?
La especialización espacial es clave. El edificio principal albergará oficinas administrativas y una zona de exposición didáctica. En su planta baja se instalarán dos salas de trabajo y un espacio para mostrar partituras, instrumentos y piezas vinculadas a la guitarra acústica. Esto refuerza su rol como centro de gestión y divulgación.
La planta primera: laboratorio sonoro
La planta primera del edificio principal se destinará íntegramente a la enseñanza musical. Se priorizarán grupos reducidos, garantizando calidad pedagógica y acústica. Cada aula cumplirá con los requisitos técnicos para la práctica instrumental sin interferencias.
¿Qué impacto tiene este proyecto en el tejido urbano y cultural de Nervión?
La rehabilitación no es solo arquitectónica: es un acto de reparación urbana. El inmueble estuvo vacío tras el cierre de la escuela infantil El Trebol en 2019. Su reapropiación evita la degradación y refuerza la identidad barrial. Además, impulsa la economía local: generará empleo directo en docencia, administración y mantenimiento. Atraerá familias, estudiantes y visitantes, dinamizando el comercio cercano.
Marco legal: protección patrimonial y uso compatible
El proyecto se enmarca en la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía. La intervención respeta las fachadas originales y los elementos decorativos protegidos. El cambio de uso —de hotel a centro educativo— está autorizado porque es compatible con la conservación del valor histórico. No se altera la estructura portante ni se elimina la esencia regionalista.
¿Por qué esta escuela representa un modelo de sostenibilidad cultural?
Reutilizar edificios existentes reduce la huella de construcción nueva. Además, vincula memoria y futuro: el mismo espacio que acogió a generaciones de niños en los años 60–2000 ahora formará músicos y bailarines. La apuesta por la guitarra acústica y la danza tradicional andaluza refuerza la identidad local sin caer en lo folclórico estereotipado.
Datos Clave
- Inversión total: 469.148,14 euros
- Superficie total rehabilitada: más de 600 m²
- Año de construcción del edificio principal: 1922
- Anterior uso educativo: Escuela infantil El Trebol (1968–2019)
- Estilo arquitectónico protegido: regionalista andaluz
- Actividades centrales: guitarra acústica en grupos reducidos y danza
La escuela no es solo un edificio restaurado. Es un nodo de tridimensionalidad urbana: recupera valor patrimonial, activa la economía local y refuerza el derecho a la cultura desde la educación. Su ubicación estratégica —en la confluencia de Alejandro Collantes y la avenida de la Cruz del Campo— la convierte en un referente accesible para todo Nervión y más allá. La música y el movimiento vuelven a resonar donde antes hubo silencio.
